El ‘buscar novia’ no está siendo una tarea fácil para Caja Segovia que, desde hace casi dos años, ha iniciado una historia de amor y desamor cuyo final aún no conocemos. Lejos todavía del ‘fueron felices y comieron perdices’, lo que está claro es que la idea del Consejo de Administración de la entidad sigue apostando por la fusión fría con Caja Madrid (y ahora Bancaja) mientras que otros sectores les animan

Hoy, el sindicato CSICA ha alertado de la «complicada situación» de las entidades de Caja Ávila y Caja Segovia. En respuesta a preguntas de los periodistas, el presidente nacional del Sindicato Independiente de Cajas de Ahorros, Félix Torquemada, ha recordado que en un primer momento se valoró la opción de fusionarse con las entidades de la región, luego parecía todo cerrado con Banca Cívica y, ahora, se encuentran pendientes de tomar una decisión para sumarse a la fusión fría con Caja Madrid. Torquemada, prudente, ha pedido que debido a la premura de la decisión (que debe ser adoptada antes del 30 para recibir las ayudas del FROB) no sea tomada «de manera precitipada» dejando en una situación de debilidad a las provincias de Segovia y Ávila, en esta última entidad CSICA tiene una amplia representación. No obstante, Torquemada ha vuelto a mostrar su rechazo a la figura del SIP o fusión fría ya que, según afirma, aunque al principio las entidades mantengan su cierta autonomía, en realidad se está produciendo una bancarización de las cajas de ahorros, haciendo gran caja no real, dirigida mediante un banco, no una caja de ahorros.

 

La Junta mira hacia el SIP de Caja Madrid, pero junto a Caja Duero y Caja España

También este viernes, el consejero de economía se ha referido a las entidades de Segovia y Ávila. Para Tomás Villanueva ha alentadoa Caja Segovia y Caja de Ávila a negociar una integración con Caja Duero y Caja España y lograr un grupo “más equilibrado” con entidades financieras de la región, que puedan contribuir a un “proyecto de Comunidad” para, posteriormente, buscar alianzas externas, como podría ser, “por ejemplo”, el Sistema Institucional de Protección (SIP) que ayer confirmaron Caja Madrid y Bancaja y en el que, según Villanueva, Caja de Ávila y Caja Segovia por sí solas quedarían “diluidas”, en una integración que “no tiene ningún sentido” desde el punto de vista económico y financiero.

En todo caso, consideró que la operación es “buena” para la economía española, aunque las dos grandes “hayan negociado sin contar con el resto, que se enteraron sólo cinco minutos antes de que se hiciera público”. “Esta decisión justifica más el argumento esgrimido siempre por la Junta, el de proyecto de Comunidad con las seis cajas que se defendía al principio, hace dos años y medio”, comentó Villanueva, quien añadió que “otras comunidades autónomas no podían hacerlo porque sólo tienen una entidad”.

De hecho, sostuvo que “hay personas en Castilla y León que no creen en un proyecto de Comunidad”, en alusión a los dirigentes de Caja Ávila y Caja Segovia, y lamentó que la intención de entrar en el SIP de Caja Madrid y Bancaja de las dos entidades “es lo contrario” a los argumentos que dieron cuando rechazaron su entrada en Banca Cívica. “Decían que su representatividad quedaría muy pormenorizada, y ahora estará prácticamente diluida, en la que un consejero de las cinco cajas pequeñas deberá rotar. A ver cómo defienden ahí los intereses, ahorros y depósitos de los castellanos y leoneses, que serán gestionados desde Valencia o Madrid”, espetó.