Alrededor de 300 activistas recrearon este domingo en Tordesillas un cementerio, ataviados con cartulinas que tenían cruces blancas sobre fondo negro, para protestar por los astados que han muerto en el Torneo del Toro de la Vega de la villa, una tradicional ancestral cuyos protestantes piden su abolición desde hace varios años y que hoy lo hicieron por partida doble, primero con un acto simbólico en la Vega de la localidad del Duero y, posteriormente, por las calles de Valladolid capital, donde asistieron, según fuentes de la organización, alrededor de un millar de personas, desde la Plaza de Colón hasta la Plaza Mayor, informa Ical.

El objetivo del Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal (Pacma), organización convocante de la protesta, es pedir a las administraciones que supriman esta fiesta, declarada de Interés Turístico Nacional, al igual que el resto de espectáculos taurinos. Al igual que en reivindicaciones anteriores en la población, no se registraron incidentes con los vecinos del pueblo, que defienden a ultranza la tradición. Así, el toro ‘Platanito’, fue protagonista sin saberlo, disponía de cientos de protectores llegados desde numerosos puntos de España en autobuses y que fueron escoltados por agentes de la Guarida Civil para evitar problemas. Esta defensa fue respaldada entre gritos de los activistas con consignas como ‘Tordesillas, vergüenza nacional’, ‘Tordesillas tortura toros’, ‘Para los animales, derechos ya’. ‘Tauromaquia, abolición’ y ‘ La tortura no es cultura’.

La responsable de prensa de Pacma, Silvia Barquero, argumentó las celebraciones de este tipo de protestas con una comparación: “Si el martes, los ciudadanos de Tordesillas persiguieran a un perro con lanzas en lugar de un toro, seguro que tendría repercusión internacional. Y eso es lo mismo que pedimos con los toros, que no se maltraten”.

A su juicio, con esta fiesta se da una imagen de España “que nadie quiere y que se resume en el sacrificio de un animal”. “No podemos permitir que estos actos representen a la sociedad, porque estoy segura de que incluso los taurinos están en contra de este asesinato”, espetó, para comentar que el hecho de que Tordesillas sea un pueblo del interior, “hace que la gente que esté en contra de esta tradición no pueda manifestarse”.

Barquero añadió que el la sociedad “está cambiando y es cuestión de tiempo” que se prohíban los espectáculos taurinos en España, “empezando por el Toro de la Vega y las corridas de toros”, como ha sucedido en Cataluña. Para ello, dijo, las administraciones tienen que escuchar al Pacma, que está respaldada por 46.000 votantes.

 

“Los toros sufren”

Otra de las portavoces de los activistas, Marta Jiménez, reclamó a la Junta que analice los “numerosos” informes que, a su juicio, demuestran que el animal “sufre cuando se le clava las lanzas y las espadas en una plaza de toros”, y puso como ejemplo que la Facultad de Biología de la Universidad de Valencia se ha declarado ‘antitaurina’ precisamente porque han publicado un documento en el que “exponen cómo el toro es similar al hombre en sus órganos y sufre dolor”.

Antes de viajar a Valladolid, los ‘antitaurinos’, que vestían todos de negro “en señal de luto”, leyeron un manifiesto en defensa de los derechos de los animales, el cual concluyeron: “Platanito, tu destino es nuestra vergüenza”, para después guardar un minuto de silencia en la vega tordesillana.

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