Los ayuntamientos castellano-leoneses con menos de 5.000 habitantes -el 97,4 por ciento de las corporaciones locales de la Comunidad- apenas gestionaron en 2010, último año con datos definitivos de liquidación de presupuestos, el 34,9 por ciento de los ingresos municipales totales, sin contar las diputaciones provinciales, según se desprende del informe ‘La eficiencia de los ayuntamientos españoles’, realizado por una empresa auditora. En el conjunto de España, el 83,7 por ciento de los consistorios acapara sólo el 13,8 por ciento de los recursos.

Para los autores del informe, este dato pone de manifiesto la “baja eficiencia económica del entramado municipal castellano-leonés”, puesto que la inmensa mayoría de los entes locales (2.189 de 2.248) sólo ingresaron 974,6 millones de euros de un total de 2.791,3 millones (sin incluir a las diputaciones provinciales), mientras que los nueve municipios más poblados, aquellos con más de 50.000 habitantes, gestionaron 1.266 millones de euros (el 45,4 por ciento), pese a solo suponer el 0,4 por ciento del número de entes. Por su parte, los ayuntamientos con un censo entre 5.000 y 50.000 habitantes ingresaron 550,7 millones, el 19,7 por ciento del total.

Si se mide la eficiencia en términos de población e ingresos, la rentabilidad de los municipios más pequeños es ligeramente inferior a la de los grandes. De este modo, los ayuntamientos con menos de 5.000 habitantes tienen casi el mismo peso en la población total (35,4 por ciento) que en los ingresos (34,9 por ciento), mientras que en los grandes municipios su nivel de ingresos (el 45,4 por ciento) es dos puntos superior al poblacional (43,3 por ciento).

Sin embargo, la auditoría destaca en su informe que los datos de ingresos están “distorsionados por las transferencias recibidas del Estado”. Descontando este efecto y teniendo en cuenta únicamente los ingresos procedentes de impuestos y tasas, son los ayuntamientos más poblados los que registraron una mayor eficiencia entre ingresos y población. De los 1.252,8 millones de euros que los municipios castellanos y leoneses obtuvieron en 2010 de impuestos y tasas, los de menos de 5.000 habitantes solo recaudaron 370,1 millones, frente a los 632,2 millones de los grandes.

De hecho, la recaudación de los consistorios pequeños supuso el 29,5 por ciento del total, inferior a su peso demográfico, mientras que en los grandes alcanzó el 50,5 por ciento, superior en siete puntos a su nivel de población. La firma de auditoría internacional considera que los ingresos procedentes de tributos y tasas ofrecen una imagen más fiel de la autonomía económica de las corporaciones locales.

 

El debate de las transferencias 

En pleno debate sobre la necesidad de fusionar ayuntamientos, el estudio pone de manifiesto que muchos consistorios de reducido tamaño tendrían muy complicado sobrevivir sin transferencias, pues sus ingresos procedentes de impuestos y tasas apenas superan el sueldo medio anual de una persona asalariada (22.551 euros).

La caída de la recaudación, de las transferencias y el frenazo del ‘boom’ inmobiliario han acentuado la inviabilidad de los consistorios menos poblados. A esto hay que sumar, según el estudio, la escasa transparencia de sus cuentas, ya que todavía son muchos los ayuntamientos que no se auditan, siendo los de mayor tamaño los que ofrecen sus cuentas con más detalle.

El informe destaca que la integración de las corporaciones locales de menos de 5.000 habitantes mejoraría la gestión económica de los recursos con que cuenta la Administración Local y dotaría de una mayor transparencia sus cuentas, ya que son estos ayuntamientos los menos auditados.

La auditora considera que las actuaciones prioritarias a la hora de integrar municipios se deberían concentrar en Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón, Extremadura, La Rioja y Navarra por ser aquellas en las que la población media por cada consistorio no llega a 2.000 habitantes.

Para ilustrar la elevada cantidad de municipios que existen en Castilla y León, el informe compara su situación con la de algunos países europeos de una dimensión similar. Así, Castilla y León cuenta con casi tantos ayuntamientos como Polonia, pese a que su población es 15 veces inferior, mientras que otras comunidades como Extremadura, con apenas un millón de habitantes, cuenta con un número de consistorios similar al de Reino Unido, un país en el que viven 61 millones de personas.

Respecto a la relación entre municipios e ingresos, en Madrid los grandes manejan el 86,3 por ciento de los ingresos, frente al 24,2 por ciento y el 27,4 por ciento en el caso de Extremadura y Castilla-La Mancha, respectivamente. En general, en el resto de comunidades los ayuntamientos de mayor población gestionan entre el 39 por ciento y el 57 por ciento de los ingresos totales.

 

La realidad municipal

Entre las comunidades con un mayor número de ayuntamientos pequeños destaca Castilla y León, con el 97,4 por ciento del total, seguida de Aragón (96,6 por ciento), La Rioja (94,8 por ciento), Navarra (91,9 por ciento), Castilla-La Mancha (91,7 por ciento) y Extremadura (89,9 por ciento). Por debajo de la media española (83,7 por ciento) aunque con una elevada proporción de consistorios poco poblados, se sitúan Cantabria (80,4 por ciento), Cataluña (77,9 por ciento), País Vasco (72,5 por ciento), Comunidad Valenciana (70,7 por ciento), Andalucía (66 por ciento), Galicia (63,2 por ciento), Asturias (60,2 por ciento) y Madrid (55,9 por ciento). Con menos de la mitad del total de entes locales se encuentran comunidades más urbanas como Baleares (40,3 por ciento), Canarias (23,9 por ciento) y Murcia (20 por ciento).

Atendiendo al número de municipios con más de 50.000 habitantes, Madrid es la comunidad con una mayor cantidad (11,2 por ciento del total), seguida de Canarias (9 por ciento), Murcia (8,9 por ciento), Asturias (5,1 por ciento), Andalucía (3,8 por ciento), Baleares (3 por ciento), Comunidad Valenciana (2,8 por ciento), Cataluña y País Vasco (2,4 por ciento), Galicia (2,2 por ciento) y Cantabria (1,9 por ciento). No llegan al 1 por ciento Castilla-La Mancha y Extremadura (0,8 por ciento), La Rioja (0,6 por ciento), Castilla y León (0,4 por ciento), Navarra (0,4 por ciento) y Aragón (0,3 por ciento).