Castilla y León apuesta por acoger en unos tres años una planta de producción de biodiésel a partir del cultivo de microalgas. Aeris, Cartif y un Instituto Tecnológico de la India, con el apoyo de la Agencia de Innovación, Financiación e Internacionalización Empresarial de Castilla y León (Ade), han elaborado el proyecto, que pretende integrar técnicas de diferentes estudios en el mismo proceso de producción sostenible de biocombustible.

El proyecto fue anunciado hoy por el presidente del Clúster de Sostenibilidad Medioambiental Aeris, Ricardo Bravo; el director del Área de Biocombustibles de Cartif, Gregorio Antolín; y la directora de Ade, Mar Sancho, en una rueda de prensa celebrada en la Casa de la India de Valladolid.

El plan proyecta la construcción de dos plantas de investigación y producción en la India y en Castilla y León, aunque esta última, según Antolín, todavía «no tiene ubicación concreta». Para ello, ya se han invertido 450.000 euros en la elaboración del estudio del proceso de obtención de biodiésel, que se unirían a los cerca de 12 millones por planta, que producirían unas 10.000 toneladas al año. Si, finalmente, se demostrase que el plan es viable empresarialmente, «las ventajas para España, un país sin fuentes autóctonas de producción de combustible, serían enormes», aseguró Bravo.

Por su parte, Antolín quiso matizar el significado del desarrollo sostenible de ‘vertido cero’: «Pueden aparecer residuos, pero sí porque las algas lo habían captado anteriormente. Por tanto, cierra el ciclo de la naturaleza, no contribuye a emitir residuos». Además, el director del Área de Biocombustibles de Cartif, explicó que el empleo de la técnica de «cavitación» permite una productividad «diez veces más rápida que la convecional», a la vez que más barata porque «utiliza menos reactivos».

Por tanto, una vez concluido con éxito el estudio, apoyado por Ade, el siguiente paso es verificar que los objetivos programados se cumplen para, posteriormente, llevar a cabo la construcción de las plantas de producción.