Castilla-La Mancha también invita a perderse en sus numerosos espacios naturales repartidos en las 320.000 hectáreas que la conforman, haciendo de ella uno de los territorios de Europa con mayor número de parques y reservas naturales. Estos entornos han sido aprovechados para desarrollar nuevas ofertas turísticas que complementan el patrimonio artístico y cultural de la zona, y que permiten disfrutar de numerosas actividades al aire libre. Es lo que se conoce como ecoturismo, que permite a los usuarios disfrutar de la naturaleza de una manera directa y realizando actividades como el ciclismo, la escalada, la equitación, o el micotursimo, siempre respetando la naturaleza, sin alterar su equilibrio e incentivando el desarrollo sostenible.

Los amantes del deporte pueden disfrutar de la belleza de los paisajes mientras realizan practican actividades deportivas como el senderismo, una de las actividades que más adeptos está ganando en los últimos años. Para disfrutar del senderismo existen rutas de diferentes grados de dificultad y esfuerzo, al igual que ocurre con las rutas de Mountain Bike o ‘cicloturismo’.

Las rutas a caballo son otra de las alternativas que nos permiten conocer las zonas naturales de la comunidad. La gran variedad de rutas existentes, que pueden duran entre dos y cuatro horas, se realizan en grupo y guiadas por un monitor.

El agua es uno de los bienes más preciados en Castilla-La Mancha debido a la gran cantidad de lagunas y ríos que se encuentran en la comunidad y que dibujan espectaculares paisajes a su paso, como las hoces; protagonistas en gran parte de las panorámicas paisajísticas.

Esto hace que se puedan desarrollar numerosos deportes acuáticos como el rafting, el piragüismo, la vela o incluso el buceo, actividad que se practica sobretodo en los humedales de la provincia de Albacete o Parques Naturales como el de las Lagunas de Ruidera. Este parque se caracteriza por las numerosas lagunas que posee y por las cascadas que las comunican entre sí, en cuyas profundidades se encuentran verdaderos bosques subacuáticos ideales para practicar el buceo y para disfrutar de la gran variedad de especies de flora y fauna que allí se encuentran

El ecoturismo comprende otras actividades tan interesantes como el avistamiento de aves, el micotursimo o actividades de turismo en el aire como el parapente o el globo aerostático, para disfrutar de la naturaleza y de los bellos paisajes de La Mancha desde ‘otra perspectiva’. Pero también existen actividades educativas para los niños y los más mayores como rutas fotográficas en la naturaleza, campamentos y talleres que nos acercan a los oficios más tradicionales de Castilla-La Mancha, entre los que se encuentran el trabajo con animales, la recogida de aceitunas o el pastoreo.

 

Parques Naturales 

Todas las actividades que se engloban dentro del ecoturismo se realizan en muchos de los parques y entonos naturales que posee Castilla-La Mancha, y entre los que destacan el Parque Nacional de los Cabañeros, situado en los Montes de Toledo, al noroeste de la provincia de Ciudad Real, con una amplia variedad de fauna y flora, y en el que habitan más de 200 especies de aves distintas.

El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel se encuentra en plena llanura manchega, en la provincia de Ciudad Real y son el último representante de un ecosistema llamado ‘tablas flviales’, formadas por los desbordamientos de los ríos.

La reserva natural de Las Navas de Malagón, el Monumento Natural de la Laguna Volcánica de Michos, el Parque Natural Barranco del Río Dulce o el Parque Natural de la Serranía de Cuenca son tan sólo algunos de los ejemplos que componen la gran riqueza natural y paisajística de Castilla-La Mancha, una comunidad sin duda perfecta para los amantes de la naturaleza en todas sus formas.