La Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Segovia han alcanzado un acuerdo para desbloquear la situación de la estación de autobuses de la ciudad. Las instalaciones no cuentan con la calificación legal de estación, aunque se denominen como tal, y se deben realizar obras por parte del Gobierno regional para que se adecue a la normativa y así el Ayuntamiento pueda asumir su gestión.

La alcadesa de la ciudad confirmaba esta mañana que, a falta de un informe sólido por parte de los técnicos de ambas instituciones, se barajan ya dos opciones para conseguir el ansiado título de estación de la terminal. Dichas opciones pasan por el levantamiento completo de la campa donde ahora se producen filtraciones, cuyo coste ascendería al millón de euros, o por aplicar una capa superficial de aislante, que posteriormente se cubriría y cuyo presupuesto podría llegar a los 900.000 euros. Apenas 100.000 euros de diferencia en un coste que será sufragado a partes iguales entre la Junta y el consistorio y, cuyos criterio de selección entre uno y otro método dependen del tiempo de ejecución de cada una de las obras.

Mientras tanto, se estudian ya las posibles opciones de ‘apeadero’ de viajeros mientras las obras se llevan a cabo. Desde un primer momento se ha hablado de utilizar la campa de el Velódromo como punto de ‘subida y bajada’ de viajeros, pero a falta de unas conclusiones técnicas más sólidas se desconocen las soluciones a un problema «prioritario para la ciudad de Segovia».