La fundadora de la congregación de las Hijas de Jesús, la Madre Cándida, ha sido a los altares en una ceremonia que ha tenido lugar en la plaza de San Pedro del Vaticano este domingo. Una canonización seguida con mucho interés en Castilla y León ya que, aunque la religiosa nació en Guipúzcoa, fundó la congregación en Salamanca en 1871 y el milagro que se le ha atribuido y que ha permitido que sea declarada santa fue la curación de la monja vallisoletana María del Carmen del Val.

A sus 87 años, la religiosa jesuitina estará presente en la canonización si no surge ningún contratiempo de última hora, acompañada por varias decenas de castellanos y leoneses, entre ellos otras monjas de la congregación, alumnos y profesores de los colegios que gestionan en Valladolid, Medina del Campo, Salamanca, Burgos y Segovia.

Aunque en la actualidad disfruta de una salud envidiable pese a su avanzada edad, según confirmó ella misma hace unas semanas a la agencia Ical, en octubre de 2000 la hermana María del Carmen empezó a tener temblores en las manos, dificultad para mantenerse en pie y pérdida de fuerzas. Su salud se deterioró rápidamente y tuvo que ser hospitalizada. Ese mismo día las monjas de su comunidad comenzaron a rezar una novena a la fundadora de las Jesuitinas pidiendo por su salvación, informa Ical

La situación siguió empeorando hasta que la religiosa entró en un coma severo y los médicos que la trataban avisaron a su familia y a su superiora de que su fallecimiento era inminente ya que las pruebas que le habían realizado señalaban que padecía leucoencefalopatía multifocal, una enfermedad que provoca daños progresivos en la sustancia blanca del cerebro.

Sin embargo, poco después la hermana María del Carmen abrió los ojos y el 9 de noviembre, día de la fundadora de las Hijas de Jesús, comenzó a hablar aunque con dificultad. Su recuperación continuó de forma sorprendente y en menos de un mes la religiosa recibió el alta en el hospital después de que las pruebas neurológicas confirmaran que la enfermedad había desaparecido.

La Congregación para las Causas de los Santos del Vaticano, encargada de revisar la canonización de la Madre Cándida, no encontró ninguna explicación médica para esta rápida curación y dictaminó que se trataba de un milagro, que atribuyó a la intercesión de la fundadora de la congregación y por el que mañana será declarada santa.

La Madre Cándida, Juana Josefa Cipitria y Barriola, nació en Andoain (Guipúzcoa) eJon mayo de 1845 y falleció el 9 de agosto de 1912 en Salamanca, ciudad en la que creó la congregación de las Hijas de Jesús, dedicada a la educación e instrucción de niños y jóvenes. En la actualidad, las Jesuitinas están presentes en 17 países de cuatro continentes, donde gestionan numerosos colegios, además de prestar atención a los más necesitados.