Caja Segovia aumentó su beneficio un 1,3 por ciento durante el año 2009 respecto al ejercicio anterior, según el balance dado a conocer hoy y que revela que el beneficio neto después de impuestos fue de 35,7 millones de euros.

De acuerdo con sus cifras, los recursos gestionados de clientes alcanzaron, a 31 de diciembre de 2009, un total de 5.647 millones de euros, experimentando una tasa de crecimiento anual del 8,12 por ciento; y los recursos ajenos sumaron 5.364 millones de euros a finales de año, lo que representa un crecimiento anual del 7,89 por ciento.

En una nota de prensa enviada por Caja Segovia, los responsables de la entidad explicaron que las circunstancias económicas derivadas de la crisis “han hecho que en 2009 se haya optado por la prudencia en el desarrollo de su actividad financiera, buscando el equilibrio entre sus masas patrimoniales y mejorando sus posiciones de liquidez y solvencia».

Para hacer frente a la actual coyuntura, Caja Segovia destinó a fondos de provisión por importe de 200 millones de euros, para afrontar posibles insolvencias. La ratio de morosidad del crédito total alcanzó el 4,93 por ciento; mientras que la cobertura de insolvencias total se situó en el 87,57 por ciento.

Por otra parte, los fondos de inversión cerraron el ejercicio con un saldo de 186 millones de euros y los planes de pensiones finalizaron el año con un saldo de 97 millones de euros. En cuanto a la cartera de valores, Caja Segovia finalizó el ejercicio con un saldo neto de 1.244 millones de euros, descendiendo en 390 millones de euros. Esta variación lo justifica Caja Segovia por «las desinversiones experimentadas en valores representativos de deuda”.

En cuanto a la gestión interna, Caja Segovia redujo sus gastos de explotación en un 2,2 por ciento, gracias al «considerable esfuerzo de contención de costes realizado». Sobre la Obra Social, se invirtieron 10,1 millones de euros, lo que supone un grado de cumplimiento presupuestario del 91,2 por ciento.