Asaja Segovia anunció hoy la desaparición de la Cámara Agraria de Segovia tras formalizar su renuncia a participar en la creación de una comisión gestora, y exigió al Gobierno regional “el apoyo necesario a las Juntas Agropecuarias Locales” para garantizar “el desempeño de su cometido”. La disolución de los órganos de gobierno de la Cámara Agraria Provincial se había formalizado ya el pasado 31 de octubre a través de un acuerdo de la Junta de Castilla y León.

La Consejería de Agricultura y Ganadería había convocado para las 11.00 horas de ayer la sesión constitutiva de la comisión gestora de la Cámara Agraria Provincial de Segovia, “después de más de siete meses desde la dimisión de todos los vocales que componían la mayoría y el equipo de gobierno hasta entonces”, recordó Asaja a través de un comunicado.

La citada organización agraria presentó a primera hora de la mañana de ayer en la Junta los escritos de renuncia a tomar posesión de todos los que fueron titulares por esta organización en dicha Cámara Agraria hasta su disolución, así como de los suplentes a ser nombrados vocales de la pretendida comisión gestora en sustitución de los anteriores. “Por todo ello, y ante la imposibilidad de crearse la mencionada comisión gestora, la Junta de Castilla y León tendrá que asumir la responsabilidad de extinguir y liquidar dicha Cámara Agraria”, prosiguió Asaja.

“A la Cámara Agraria de Segovia le ha tocado ser la primera en desaparecer y por ello desde Asaja Segovia lamentamos tremendamente este suceso y nos atrevemos a afirmar que las causas de este dramático final se reparten entre razones generales y razones específicas”, continuó la organización agraria. “Una razón general es la fuerte disminución de ingresos procedentes de ayudas finalistas de la Junta, y entre las particulares está fundamentalmente, la gestión realizada por los dirigentes en su gobierno durante todos estos años”, denunció en referencia a UCCL, aunque sin citarla textualmente.

“La Cámara ha pasado de ser el gran proyecto de órgano asesor e impulsor del sector primario en nuestra provincia a chocar con la cruda realidad y verse empujada a ser prácticamente una liquidadora de personal, a la que se le acumulaban los pagos por despidos improcedentes y nulos”, criticó Asaja, que lamentó que nunca tuvo “capacidad ni poder de decisión” pese a formar parte del Pleno, ya que “desde la convocatoria de las primeras elecciones el gobierno de la Cámara ha estado en manos de la misma organización agraria”.