Creo que soy de las idealistas que piensa que las cosas sí se pueden cambiar. Por ello, cada vez que suena el portero a la oficina y el cartero dice  ¡¡otro paquete!!! la oficina entera se ilusiona, aunque en segundos continúa la rutina de trabajo. En unas semanas en las que el debate político y las elecciones, la prima de riesgo y la crisis ocupa todas las portadas de los medios de comunicación, he tenido la suerte de ver, en primera persona, como Paco y Paula, Paula y Paco, han ido poco a poco organizando una nueva edición de Artistas con Corazón. Es una exposición solidaria diferente, y lo es porque el goteo de solidaridad llega todos los puntos del país, de diseñadores e ilustradores, de creadores independientes que hacen con sus manos joyas solidarias. Son piezas que estamos acostumbrados a comprar en tiendas y que, con motivo de la celebración de Artistas con Corazón, se expondrán y venderán en Segovia, en la Cámara de Comercio, durante todo el fin de semana.

Ya veo la escena. Esta semana será más larga en nuestra pequeña oficina que, para mí, es mi otra familia. Supongo que llegará Néstor de Trackter cargado de mesas, Miguel Antona con sus cafés de Bon Appetit, y, en ese momento, todos empezaremos a ordenar las cosas para que a las 17,00 horas, en el momento de la presentación, esté perfecto. Imagino a Paco correteando por la Cámara de Comercio, a Paula recibiendo a los diseñadores, a Ana cuidando protocolariamente cada detalle, la ilusión de Ana Laura en sus primeros meses, las ganas de Ana Ibares en su último fin de semana con nosotros y la entereza de Sergio, atento a cada detalle. Yo, desde la puerta o trasladando paquetes, no puedo evitar sentir alegría al ver que mi otra familia, mi pequeña Audacia, se vuelca en una iniciativa cuyo único protagonismo tiene que ser África, el pobre Cuerno de África. Reconozco que no soy la mejor jefa pero probablemente sí tenga la suerte de contar con el mejor equipo.

Pero no quería yo hablar de mi libro (aunque a veces no pueda evitar sentir orgullo) y sí de una situación que requiere de nuestra ayuda. Decía el otro día el periodista Vicente Romero que algunos sitios en África no reciben ningún tipo de ayuda. Se refería a Somalia pero otras situaciones, de completa hambruna, se están produciendo a escasos miles de kilómetros de nuestras casas. Personalmente, recuerdo cuando era pequeña, y cuando salían imágenes de gente literalmente muriendo de hambre, que el presentador de los informativos advertía de la crueldad de la noticia, y solicitaba que los más pequeños no vieran estas imágenes. Ahora, ¿qué?. Esa es la pregunta que una y tantas veces no puedo evitar hacerme. Somos capaces de todo, de comer, de hablar e incluso de reir mientras observamos, en los informativos, bebés desnutridos o guerras asesinas.

El mundo está loco, y sólo iniciativas así, como la que se va a celebrar en la Cámara de Comercio permiten ofrecer un poco de luz en la oscuridad. Por ello, si usted sabe hacer broches, si se le dan bien las manualidades, si hace galletas, o sabe pintar… no dude en participar en esta iniciativa. Para los que no somos artistas nos queda el consuelo de colaborar comprando algunas de las joyas, como los jabones de Olivia, las fotografías de Javier o las piezas de Alfonso. Más de sesenta creadores han querido estar presentes en esta cita, única, que Artistas con Corazón inaugura en Segovia. Sin duda, las compras de Navidad pueden ser muy solidarias (y exclusivas este año).

No pierdan esta oportunidad y gracias de corazón por colaborar.