El Ayuntamiento ha incorporado un nuevo elemento práctico y decorativo al Jardín Botánico. Se trata de una barandilla, un pasamanos de calidad, que facilita el acceso al recinto por la escalinata desde la calle Santo Tomás.

Construido en fábrica de ladrillo, el muro de obra se ha revestido con piezas de diseño artístico en gres natural elaborados por Mariano Carabias. El muro se convierte así en el soporte de la decoración elaborada con gres en bajorrelieves e incisiones, policromados en tonos tierra, en línea con el tratamiento de los murales cerámicos que hay en el interior del Jardín Botánico realizados en 1995.

Como entonces, las piezas han sido elaboradas de manera artesanal y expresamente para este lugar. Se trata de piezas diseñadas, cortadas, cocidas e instaladas por el propio artista segoviano en un proceso totalmente artesanal.

La superficie de revestimiento artístico es, aproximadamente, de 10 metros cuadrados y como complemento, se ha instalado un pasamanos doble de acero oxidado y estabilizado. El presupuesto total alcanza los 20.880 euros.

La concejala de Medio Ambiente, Paloma Maroto, ha comprobado el resultado de la construcción de esta barandilla que dota de mayor seguridad y mejora la accesibilidad al Jardín Botánico uno de los espacios verdes de la ciudad en el que se conjuga a la perfección naturaleza y arte. Sin duda, un lugar idóneo para acercarse a la flora segoviana y observar, en los murales, la recreación artística de animales y plantas.