Hace unos días se conocía el auto del Juzgado número 2 de Segovia en el que se ordenaba el sobreseimiento provisional y el archivo de la denuncia penal en el caso de los 46 minipisos ilegales construidos dentro de un muro de contención a orillas del Eresma. Este escándalo urbanístico le constó en 2006 el acta de edil al concejal popular Ángel Sancho, al saberse propietario de un paquete de acciones de la empresa encargada de la edificación de dichos pisos. Al conocer el contenido de la sentencia, el entorno de Sancho pidió, en declaraciones a El Norte de Castilla, que se le restituyera su honorabilidad, al dejar claro el auto que en la actuación de los promotores no cabe responsabilidad penal, responsabilidad que por otro lado, avalo el Ayuntamiento en su momento.

Pues bien, la respuesta del alcalde no se ha hecho esperar. “Le voy a restituir su honorabilidad”, ha dicho Arahutes, “ese ex concejal es un golfo, un deshonesto, un sinvergüenza, un corrupto, un mentiroso, un mezquino y un idiota”, dejando a los periodistas que asistían a la rueda de prensa del consistorio con la boca abierta. «Y ahora a ver si se atreve a ponerme una querella criminal por injurias», ha añadido. Eso sí, matiza el primer edil, en este caso el uso de la palabra idiota se hace en la acepción recogida por la R.A.E como “persona que sólo se ocupa de sí mismo y de sus intereses privados, descuidando los intereses públicos”, acepción que, por otro lado, no recoge el diccionario on-line de la Academia.

 

Mayo de 2006

Recordemos que el escándalo saltó a la palestra en mayo de 2006, cuando el Ayuntamiento de Segovia denunció la construcción ilegal de 46 miniapartamentos en el interior de unos muros de contención a orillas del río Eresma, construcción que se había hecho sin licencia en una parcela protegida. Los técnicos de Urbanismo realizaron una inspección y comprobaron que en el interior de los dos muros de contención ya ejecutados había 46  habitáculos en construcción, de unos veinte metros cuadrados cada uno y de los cuales 16 ya estaban preparados para ser usados como vivienda, con aseo, suelos de baldosas, calefacción y acceso individual. 

Ángel Sancho, por aquel entonces concejal por el Partido Popular, se vio abocado a la dimisión al conocerse su implicación en el delito urbanístico por ser propietario de acciones de la sociedad ‘Hontanilla de Santo Domingo S.A.”, empresa responsable de la construcción de los minipisos de marras.

El Ayuntamiento presentó acudió a la Fiscalía, presentando un informa redactado por un asesor municipal en el que se dejaba abierta la posibilidad de abrir un procedimiento penal contra los responsables de la construcción de los miniapartamentos, responsables entre los que se encontraba Sancho. Además, paralizó la obra y ordenó su derribo, un derribo que no pudo llevarse a cabo al ordenar el juzgado la suspensión de los expedientes administrativos.

Ahora, el auto del Juzgado nº2 no sólo deja libre de responsabilidades penales a todos los inculpados sino que deja sin efecto la suspensión de los expedientes administrativos, por lo que el Ayuntamiento tiene previsto retomar la intención de derribar los minipisos. En este sentido, Arahuetes ha anunciado la decisión del Ayuntamiento de no recurrir este auto y se ha mostrado «satisfecho» porque por fin se da una solución administrativa al asunto. 

Segoviaudaz.es se ha puesto en contacto con Ángel Sancho que ha preferido no hacer declaraciones sobre este tema. Preguntado sobre si tiene pensado emprender acciones judiciales contra Arahuetes por sus últimas declaraciones, Sancho ha respondido no saber.