La Diputación de Segovia ha vuelto a apostar por una campaña que mira de frente al territorio, pero sobre todo a quienes lo sostienen. Bajo el lema ‘Nuestros pueblos, nuestra fortaleza’, la institución ha presentado una nueva edición que pone el foco en seis historias reales donde los protagonistas no son los discursos, sino las personas.
La iniciativa, que cumple ya varios años desde su nacimiento en plena pandemia, mantiene su esencia: reivindicar el mundo rural desde dentro, desde lo cotidiano y desde lo humano. Tal y como ha señalado el presidente de la institución, Miguel Ángel de Vicente, el objetivo sigue siendo claro: “poner en valor nuestros pueblos, pero también a la gente que vive en ellos”.
En esta ocasión, la campaña se articula en torno a seis relatos que recorren distintas realidades de la provincia. Historias que hablan de tradición, de cultura, de deporte, de educación o de relevo generacional, pero también de servicios públicos y de quienes los hacen posibles cada día.
Porque esta no es solo una campaña sobre el territorio, sino sobre quienes lo mantienen vivo. Desde quienes organizan fiestas populares hasta quienes apuestan por quedarse o volver al pueblo, pasando por profesionales de la propia Diputación que, desde áreas como Acción Territorial, garantizan servicios esenciales “kilómetro a kilómetro”.
Ese es, precisamente, uno de los giros más significativos de esta edición: incorporar también a los trabajadores públicos como protagonistas silenciosos. Funcionarios y equipos que no suelen ocupar el foco, pero que sostienen el día a día de la provincia y que ahora encuentran su espacio dentro de un relato más amplio y más humano.
La campaña se construye así desde la cercanía, alejándose del discurso político tradicional para situar en primer plano las emociones, las vivencias y las historias personales. No hay grandes cifras ni titulares grandilocuentes, sino experiencias que conectan con la realidad de los pueblos y con quienes los habitan.
En palabras del propio presidente, la Diputación busca ser “una institución cercana, que escucha, que acompaña”, poniendo el acento en el trabajo conjunto y en el valor de lo colectivo.
Seis historias, algunas anónimas, otras vinculadas a servicios públicos, pero todas con un denominador común: el arraigo, el compromiso y la vida que late en cada rincón de la provincia.
Porque, más allá de la campaña, el mensaje es claro: la verdadera fortaleza de Segovia no está en la política, sino en su gente».
Experiencias y vivencias
A través de sus historias, la campaña construye un relato que visibiliza la vida cotidiana en los pueblos y las actividades que sostienen el territorio.
Las piezas audiovisuales invitan a sumergirse en tradiciones como la Fiesta de la Vaquilla y el Carnaval de Arcones, a recorrer la provincia a través del Circuito de Carreras Pedestres o a comprender la importancia de las actividades educativas y sociales como pilares de la vida comunitaria. También hay espacio para el relevo generacional en el campo, mostrando que hay jóvenes que apuestan por el medio rural y encuentran en la agricultura su proyecto de vida.
De este modo, el ocio, la cultura, la tradición, el deporte y el tejido comunitario se convierten en los ejes de una campaña que busca acercar al público una imagen más humana y cercana del entorno rural, poniendo rostro a quienes lo habitan y lo mantienen vivo.














