El grupo municipal de Izquierda Unida (IU) se suma a las voces críticas contra las obras de asfaltado realizadas en la calle San Agustín y ha acusado al Gobierno local del PP de actuar con «falta de sensibilidad hacia el patrimonio histórico de la ciudad». La formación lamenta que la intervención haya supuesto una «alteración drástica» del pavimento adoquinado tradicional.
Un asfaltado provisional que desata la polémica
La actuación municipal consistía en la «aplicación de pavimento provisional de aglomerado asfáltico» en la calle San Agustín para mejorar el estado del firme y la movilidad, tras un deterioro progresivo en el adoquinado de la vía. Sin embargo, la intervención ha generado un fuerte debate al haberse vertido asfalto directamente sobre los adoquines.

El Ayuntamiento defendió la urgencia de la obra, pero distintas voces cuestionan que se trate de una situación imprevista que justificara este procedimiento. Además, la actuación se tramitó mediante un decreto de alcaldía, sin pasar por la Junta de Gobierno, lo que ha incrementado las críticas.
En este sentido, desde IU señalan que «el deterioro de la calle ha sido progresivo y continuado, no se ha producido de forma repentina por una situación o fenómeno grave, como puede ser una riada que destruye una infraestructura». Reconocen que «si bien es cierto que era necesario efectuar mejoras en la zona, por el mal estado del firme y para mejorar la movilidad», el equipo de Gobierno «no ha justificado adecuadamente está precipitación en los trámites».
IU denuncia falta de control y asesoramiento
Desde Izquierda Unida aseguran también que no se ha realizado «un análisis minucioso» del impacto patrimonial de la obra y critican que no se haya solicitado el asesoramiento de órganos clave como la Comisión de Patrimonio Cultural de Castilla y León.
Asimismo, señalan que no se han tenido en cuenta los mecanismos de control del Plan Especial de Áreas Históricas ni se ha recabado informe de la propia concejalía de Patrimonio Histórico.
A su juicio, la intervención es «irreversible», ya que, según explican, al haberse vertido el asfalto directamente sobre el pavimento de adoquines, «difícilmente podrá utilizarse de cara a la futura reordenación de la vía».

Más críticas desde la oposición y el ámbito patrimonial
IU no ha sido la única formación política municipal en cuestionar la actuación. Ciudadanos ha pedido explicaciones al equipo de Gobierno y ha puesto en duda la legalidad de la intervención. Por su parte, la asociación Amigos del Patrimonio ha calificado la obra de «disparatada».
El debate cobra especial relevancia al tratarse de una ciudad Patrimonio de la Humanidad, donde las intervenciones urbanas están sujetas a criterios de conservación especialmente exigentes. En este sentido, IU advierte de que actuaciones como esta pueden generar reproches por parte de organismos internacionales vinculados a la la preservación de las ciudades históricas.
Además, la formación subraya la «paradoja» de que el alcalde presidiera recientemente una asamblea del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España apenas un día después de finalizar el asfaltado.









