La Consejería de Educación no contratará para el curso escolar 2012-2013, que comienza el lunes, a 665 profesores interinos, la mayor parte del cuerpo de maestros y profesores de Secundaria. El nuevo periodo lectivo se presenta “muy complicado” por lo que el consejero, Juan José Mateos, apeló al “sacrificio, la vocación y el esfuerzo” de toda la comunidad educativa y, en concreto, de los docentes.

Asimismo, el número de alumnos que acogerán las aulas de Castilla y León se ha incrementado en un 1,04 por ciento, hasta alcanzar la cifra de 363.889 alumnos, es decir, 3.662 más que hace un año, según indicó en su presentación el consejero, quien insistió en que el curso será “complejo” y afirmó que su departamento es conocedor de las dificultades y vio como única fórmula “más trabajo, más sacrificio y más responsabilidad”. “Este es el año de la vocación”, subrayó, para hacer referencia al lema de este año ‘Centrados en la enseñanza’.

Para esos alumnos, habrá este curso 33.433 profesores, 665 menos que hace un año. La mayor parte de la rebaja en interinos se producirá en el cuerpo de catedráticos y profesores de Secundaria, que contará con 9.578, 362 docentes menos, y en el de maestros, que compondrán 198 docentes menos hasta alcanzar una cifra total de 13.735.

Además, en las escuelas de idiomas habrá un total de 366 profesores (cinco menos que el curso pasado); en las de música y artes escénica, 196 (seis menos); en las de artes plásticas y diseño, 71 (tres menos). También, el profesorado de centros concertados verá reducido su número en 27, del total de 7.398 que acudirá a sus aulas, mientras que los asesores lingüísticos se mantendrán en 69, a la vez que la administración educativa verá reducido también su personal interino en 1.244 personas.

No obstante, como novedad estos profesores interinos podrán optar a la formación continua que ofrece la Consejería de Educación. En concreto, para este curso hay previstas 3.364 actividades de formación, con 98.405 horas y 60.929 plazas. De ellas, en 1.005 centros educativos se harán 2.256 con 30.197 plazas; en los CFIES habrá 621 actividades con 15.665 plazas; en línea, 50 cursos con 256 ediciones y 8.980 plazas. Por parte de las universidades y actividades en el extranjero los profesores podrán contar con 231 acciones y 6.087 plazas.

Precisamente, el consejero volvió a hacer referencia a la vocación para anunciar otra de las novedades de este curso en relación con la formación del personal docente. Así, explicó que una de las modalidades formativas será la de la figura del coordinador de formación, innovación y calidad en los centros, que tratará de formar a los estudiantes de último curso de magisterio. “Se trata de explicar a los futuros profesores la experiencia y llevar la batuta de la formación”. Esta acción se llevará a cabo en colaboración con las universidades de Castilla y León para llevar a cabo sus ‘prácticum’ de los grados de Magisterio, que contará este año con 3.346 personas.

Por eso, dio las gracias “a la universidad, a las escuelas de magisterio, a los profesores por su vocación y sacrifico”. “Cuando nuestra sociedad tenga más recursos podrá compensar a los que se van a dedicar a enseñar a los más jóvenes”, apostilló el consejero, en referencia a esa figura de coordinador de formación.

Por último, en lo que al profesorado se refiere, el consejero anunció que a final de este año podría aprobarse en las Cortes la Ley de Autoridad del Profesorado, al tiempo que mostró su apoyo a que se convoquen oposiciones este año aunque, recordó, que “no es su competencia”.

En todo caso, subrayó que “la calle no puede arreglar los problemas” y prestó todo su apoyo y diálogo a este colectivo para hacer “el mayor de los esfuerzos” para paliar su situación.

 

Incremento de alumnos

En este próximo periodo escolar están matriculados 363.889 alumnos en Castilla y León, 3.662 más que en el precedente, lo que supone un ligero crecimiento del 1,02 por ciento. Por enseñanzas, en Educación Infantil habrá 10.890, lo que supone 585 más (5,68 por ciento); el segundo ciclo lo cursarán 63.243 escolares, 842 más (1,35 por ciento); mientras que en Primaria asistirán a clase 125.944 alumnos, 770 más que el curso pasado (0,62 por ciento).

En lo que se refiere a la Formación Profesional incorpora 995 alumnos más (2,57 por ciento) y realizarán estos estudios 39.679 estudiantes. Mientras, en Educación Secundaria habrá 223 alumnos más (0,26 por ciento) y supondrán un total de 85.911; mientras que el Bachillerato lo cursarán 36.973 estudiantes, 227 alumnos más (0,62 por ciento). En Educación Especial habrá 1.249 alumnos, 20 más que en el curso pasado (1,63 por ciento).

En el reparto provincial del número de alumnos, de los 363.889 estudiantes, 25.494 lo harán en Ávila; 55.060 en Burgos; 63.396 en León; 23.932 en Palencia; 51.255 en Salamanca; 25.194 en Segovia; 13.961 en Soria; 82.249 en Valladolid; y 23.348 en Zamora. Respecto al alumnado procedente de otros países, el consejero subrayó que se ha producido un descenso de 27.954 del curso pasado a 27.795 de este fruto posiblemente de la crisis económica.

Durante este curso y, fruto de las restricciones económicas, solo abrirán sus puertas tres nuevos centros. Se trata del Colegio de Educación Infantil y Primaria Fuentecillas de Burgos; la ampliación de cuatro aulas en el CEIP Navatejera (León); y la ampliación de seis unidades en el CEIP de Morales del Vino (Zamora), aunque en fase de planificación hay otros doce centros, según el consejero, quien indicó además que este curso habrá cuatro aulas prefabricadas menos y serán un total de 13 en toda la Comunidad.

En cuanto al número de unidades menos, el director general de Política Educativa, Fernando Sánchez Pascuala, lo cifró en 302 menos, si bien no provincializó este dato. En todo caso, según añadió el consejero, el entorno rural contará con 2,4 millones de euros para promover la ejecución de actuaciones de reforma y mejora en sus centros.

 

Objetivos

En cuanto a los objetivos del curso, el consejero habló de mejorar la expresión oral y escrita de la lengua castellana en todas las áreas del conocimiento con medidas como lectura expresiva, dictados semanales, pruebas orales periódicas o el perfeccionamiento de la gramática. Los idiomas, subrayó, serán otro eje, con la creación de 29 nuevas secciones bilingües y la previsión de contar con 1.538 aulas digitales con un presupuesto de cinco millones de euros, procedente del Gobierno, para la digitalización completa de quinto y sexto de Educación Primaria, dentro del programa ‘Escuela 2.0’.

Con el objetivo de incrementar la excelencia, Castilla y León dispondrá de la modalidad de Bachillerato de Investigación en nueve centros (ocho más); el internacional en dos (uno menos) y el de doble titulación Bachiller/Baccalauréat en dos centros (dos menos).

En Formación Profesional, el consejero abogó por mejorar las convalidaciones, tanto de FP a la universidad, como viceversa, a la vez que se continuarán desarrollando las aulas empresa y la formación dual, así como la movilidad.

 

Reducción del fracaso escolar

Para continuar en el trabajo de lucha contra el fracaso escolar, el departamento de Juan José Mateos contará con clases extraordinarias en ESO y Bachillerato, con cursos de acceso a ciclos de grado superior en FP y con medidas como la acogida al alumnado de primero de la ESO, así como las tutorías y el refuerzo online.

En concreto, en la Educación Secundaria, la Consejería trabajará por mejorar los resultados a través de la identificación de los problemas concretos de los institutos dado que, según explicó el consejero, no es lo mismo en todos. En este sentido, habló de extender a 100 centros los contratos-programa ligados a los resultados.

En este sentido, anunció que su departamento trabaja ya en la elaboración de la normativa propia de la Comunidad para la organización y el funcionamiento de los centros. Del total de la cuantía que recibirán, una parte será ordinaria y la otra estará en función de la mejora en sus resultados. No se trata, según remarcó, de los que tengan mejores resultados, sino de su evolución.

Del mismo modo, se elaborará también un Decreto de Orientación Educativa para definir las competencias profesionales de los orientadores, para la creación de un Plan de Formación Específica para este colectivo y para dar una mayor implicación para mejorar los resultados, entre otros.