Las carreteras de Castilla y León se han cobrado la vida de cinco personas, todos varones, durante la operación especial de Navidad, que se inició el 23 de diciembre y concluyo la pasada medianoche. Los cinco siniestros, sin contar los registrados en tramos urbanos, tuvieron lugar en las provincias de Valladolid, León y Zamora el 24, 26 y 30 de diciembre y el 1 y el 4 de enero, según los datos facilitados a Ical por el Centro de Gestión de Tráfico.

El primero de los accidentes se registró el 24 de diciembre, cuando un hombre de 76 años, con iniciales L.G.B., perdió la vida y otro de 35, F.F.M., resultó herido tras producirse una colisión frontal entre una furgoneta, que circulaba en sentido contrario, y un turismo en el kilómetro 170 de la Autovía del Noroeste (A-6), a la altura de Rueda (Valladolid).

Dos días después, un joven de 19 años, cuya identidad responde a las iniciales A.A.R., perdió la vida al salirse su coche en el kilómetro 101 de la carretera N-630, en la población leonesa de Villamanín de la Tercia. Además, el 30 de diciembre otro joven de 28 años, E.S.V., falleció al sufrir un accidente de circulación en el kilómetro 5,1 de la carretera ZA-925, en el municipio de Lobeznos (Zamora).

De nuevo, la N-630 se cobró la vida de un hombre de 39 años, M.R.C.Q., cerca de la capital leonesa, en el municipio de Villaquilambre. Por último, el 4 de enero un joven de 32 años, N.M.R., falleció al colisionar su vehículo contra otro que estaba averiado en la A-6, a la altura de Tordesillas (Valladolid).

Aunque no se contabilizan como fallecidos en esta operación especial de tráfico, dos mujeres fallecieron en la ronda de Burgos capital (BU-11), al colisionar frontalmente contra otro vehículo ya que circulaban en sentido contrario.