Cerca de 40.000 personas pasearon por Segovia para asistir a la XXVII edición del Festival Internacional de Títeres ‘Titirimundi’ que se celebró del 10 al 15 de mayo con una reducción sustancial en su presupuesto, hasta los 25.000 euros, y con menos actuaciones y días de celebración. Esta es la principal razón por la que la cifra decreció respecto años anteriores, según aseguró hoy el director del festival, Julio Michel, quien señaló que “no podemos ofrecer más de lo que hemos ofrecido” puesto que ha sido “un festival de mínimos”.

Fueron alrededor de 6.000 las personas que asistieron a los espectáculos que se celebraron en recintos cerrados y otras 5.000 las que no quisieron perderse las actuaciones en los patios, según las cifras ofrecidas durante el balance de un festival que estudia la posibilidad de desarrollar un informe de impacto económico para colocar “en los ojos de todo el mundo”, los beneficios que reporta Titirimundi a la capital segoviana. “Rentabilidad cultural, social y económica”, como destacó la concejala de Cultura, Clara Luquero, quien además apeló a respaldo económico porque “no hay que permitir que el festival merme un ápice”.

Precisamente fue el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, quien acusó ayer a los hosteleros segovianos de falta de colaboración e inversión a una cita que les reporta grandes beneficios. No obstante, el director de Titirimundi, sí avaló el apoyo de la hostelería asegurando que cada año son más los que se involucran. En este sentido, la edil de Cultura, esperó una mayor “sensibilidad” por parte del sector a través de la implicación de la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS) porque “el sector turístico es el primer beneficiado”.

Por otra parte, Michel lamentó la “desafortunada” coincidencia que sufrió el festival con una maratón que tuvo lugar en el Acueducto y que según su opinión, “supo adaptarse a la estética de la ciudad”. Luquero aseguró que se trata de eventos difícilmente compatibles, por lo que “el equipo del gobierno ha tomado la decisión de que esto no vuelva a suceder”, ya que existen “otras posibilidad temporales” para celebrar tal evento deportivo.

El festival de Titirimundi se va, pero no lo hace de repente. Por ello hasta el próximo lunes, se podrá seguir disfrutando del carrusel ubicado junto al acueducto y de la exposición que alberga el edificio de la Alhóndiga.