Cientos de personas, alrededor de 400 según fuentes policiales, se congregaron a los pies del Acueducto segoviano para mostrar su rechazo a los recortes en educación aprobados por el Gobierno. Profesores y alumnos defendieron hoy “que hay mucho donde recortar antes que en la educación como ciertos privilegios de los políticos”. Entre la marea verde, que se tiñó la plaza del Azoguejo, no quisieron faltar miembros de los sindicatos, la Plataforma de la Escuela Pública, Laica y Gratuita, asociaciones de estudiantes como ‘Segovia en Vela, padres y madres, y a título individual, el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, y el vicerrector de la Universidad de Valladolid en Segovia, José Vicente Álvarez Bravo. Ambos coincidieron en señalar el derecho a huelga del personal docente y alumnado y destacaron la necesidad de defender una educación pública de calidad “y eso no se puede hacer precisamente a través de recortes”, señaló Álvarez.

Por su parte, el regidor municipal quien también vestía de color verde, acompañado de la concejala de Medio Ambiente, Paloma Maroto, manifestó su defensa “de lo público” y en este sentido añadió que “el apoyo a la enseñanza pública debe formar parte de nuestras vidas”. Además, Arahuetes manifestó que aunque la educación no es competencia municipal y respeta a las demás administraciones públicas, “no creemos que tenga que significar acatamiento por lo que vamos a seguir reivindicando la mejora de los servicios públicos. Para finalizar, el primer edil de la capital segoviana incidió en que “la sanidad y la educación son los dos pilares fundamentales de un estado, y nosotros aunque sea a nivel individual estamos aquí para apoyar la educación pública”.

Por su parte, Belén Calvo, de la Plataforma por la Escuela Pública, Laica y Gratuita, manifestó su satisfacción por el seguimiento de la huelga señalando que se situaba en torno al 60 por ciento y mostró su rechazo por el aumento de ratios en los alumnos y la consecuente “masificación en las aulas” o “la no contratación de más de 600 profesores que se van a la calle”, como más tarde se dio cuenta en la lectura de un manifiesto. Durante el mismo se hizo especial hincapié en el aumento de tasas, que suponen “un aumento de 600 euros de media a cada alumno”. En este sentido, afirmaron que “la educación no es un gasto sino una inversión y así se tiene que ver”.

Entre sonido de tambores y pitos, así como gritos de protesta y pancartas, se pudieron leer mensajes como ‘Nos sobran profesores. Nos sobra un ministro Wertgüenza’; ‘Hoy estoy en huelga por el futuro de tus hijos’; o ‘Educación Pública. Tus alumnos y profesores no te olvidan’. Además, diferentes pancartas se colgaron del Centro de Recepción de Visitantes de la Plaza del Azoguejo en la que se pudieron leer ‘Un pueblo que pide policías ha ingnorado a los maestros’.

Además, la iniciativa Segovia en Vela, llevó a cabo la representación en clave “poético-simbólica” de una performance, en la que más de sesenta personas representaron un intercambio de ideas y de libros y en general de conocimiento, y de “cómo por la ley del dinero se empieza cada vez más a dejar gente atrás, que no puede asumir el coste de estudiar”. De esta manera, la performance, representó “una homogeneización de la ignorancia contra la que luchamos”, manifestaron a Ical.

Según los datos ofrecidos por la Junta de Castilla y León, un 22,35 por ciento del profesorado, 462 profesionales, secundó la huelga. Además, el 14,36 por ciento del alumnado siguieron las concentraciones en la provincia. La incidencia en Infantil y Primaria fue del 13,09 por ciento; en la ESO del 17,5 por ciento; en Bachillerato del 13,1 por ciento, y en ciclos formativos del 14,6 por ciento.