La Guardia Civil de Segovia desarticuló un grupo criminal por robar más de 72 kilómetros de cable de cobre en todo el territorial con un valor que supera el millón de euros y 300.000 euros la venta del material sustraído. En total se detuvieron a 21 personas, 16 de ellos de nacionalidad rumana y 5 de nacionalidad españolas en las localidades madrileñas de Rivas-Vaciamadrid, Mejorada del Campo, Getafe y Leganés, según informó hoy la subdelegada del Gobierno en Segovia, Pilar Sanz García.

El grupo criminal «perfectamente estructurado y jerarquizado», cometía robos con fuerza en las cosas y, en su gran mayoría robo de cable, debido al alto precio de este material. La red criminal en sus últimas actuaciones se habría dedicado a inutilizar grandes extensiones de alumbrado eléctrico y a sabotear aerogeneradores y plantas fotovoltaicas para abastecerse de este material. De los 72 kilómetros de cable sustraídos, 7 pertenecían a alumbrado público, 43 a generadores eólicos, 17 a huertos solares, 14 en autopistas y Autovías y 5 en estaciones y vías férreas.

Las detenciones, dirigidas por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Collado Villalba, se produjeron en el marco de la operación ‘Helio’ que se inició el pasado mes de octubre como resultado de las investigaciones realizadas tras varios robos de cable en la autopista AP-6, en el término municipal de Guadarrama, y en una planta fotovoltaica de la localidad segoviana de Brieva.

Acompañada del teniente coronel de la Guardia Civil, Juan Miguel Jiménez, la subdelegada del Gobierno explicó que durante las investigaciones pudo comprobarse la participación de los detenidos, que junto con otros miembros de la organización podrían estar también relacionados con al menos 98 robos con fuerza en las cosas en diversas provincias del territorio nacional, la mayoría de ellas, colindantes a la Comunidad de Madrid, como Segovia, Ávila, Albacete, Cuenca, Ciudad Real o Toledo, entre otras.

La base operativa de la organización se encontraba en el poblado marginal conocido como el gallinero (Madrid) y poseía ramificaciones en la Cañada Real Galiana y en la Cañada Real Merina. En la fase de explotación de la operación se realizaron ocho registros domiciliarios, en los que se contó con el apoyo de la Agrupación Rural de Seguridad, Servicio Aéreo de la Guardia Civil, así como con la colaboración de la Policía Municipal de Madrid, durante todo el proceso de investigación; y en los que se han podido intervenir 1.000 kilogramos de cable de cobre listo para su venta, un arma corta, 13.000 euros en metálico, joyas y varios vehículos de alta cilindrada.

La desarticulación de la red criminal se puede considerar como completa con la detención de los 16 ciudadanos de nacionalidad rumana, que oscilan entre los 18 y 50 años; y los cinco ciudadanos españoles, de entre 25 y 61 años. Los detenidos españoles eran receptadores del cobre, que daban salida del material al mercado. Todos ellos, han sido puestos a disposición judicial y no descartan nuevas detenciones en los próximos días, ya que la operación continúa abierta.