La Junta de Castilla y León dedicará 111 millones de euros encaminados a la formación de 50.000 desempleados (99 millones en 2009), principalmente destinados a sectores productivos con posibilidades de acoger trabajadores, con un reparto territorial nuevo de manera que en aquellas provincias de la región que tengan tasas de desempleo más elevadas se incidirá de forma más importante con mayor inversión de crédito. Por último, también se pondrán en marcha los certificados de proximidad y se continuará con los trabajos de orientación profesional laboral. El objetivo es superar las 2.512 acciones formativas desarrolladas en 2009, cuando se llegó a más de 45.000 personas desocupadas en Castilla y León.

 

 

 

 

Casi 3.000 alumnos más en Formación Profesional

Este curso se ha incrementado en casi 3.000 los alumnos en FP, hasta alcanzar los 30.000 en 190 centros que en 2009 tuvieron una inserción laboral del 89 por ciento, mayor que la universidad. De ellos, 5.240 corresponden a los Programas Cualificados Profesionales Iniciales (PCPI), lo que era la antigua garantía social, que este año también ha crecido a causa de la crisis.

Otro de los aspectos que se destacan desde la Consejería de Educación es que la FP contempla una apuesta por el bilingüismo y ello conlleva tres características. La primera es que esta fase se llevará a cabo mediante la suma al currículum de los módulos en los cuales ya se puede enseñar inglés, algo que funcionará como experiencia piloto. También se potenciarán los planes de movilidad para profesores y alumnos, a través del cual podrán adquirir competencia profesional y lingüística en empresas extranjeras. La tercera novedad es una mayor flexibilidad en todo lo que signifique educación y FP, con cursos que permitan a los alumnos pasar de un ciclo a otro, como ahora se hace en el sistema universitario.