La Patrulla de vigilancia del Colectivo Azálvaro, en el desarrollo de la Campaña de Vigilancia Ambiental 2015, ha descubierto en las dos últimas semanas 4 buitres leonados muertos en las inmediaciones a dos muladares de la provincia de Segovia, dando traslado de los hallazgos al Seprona de la Guardia Civil.

En una primera inspección fueron hallados 3 cadáveres de buitres leonados, 2 de los cuales fueron localizados electrocutados a los pies del apoyo de una torreta, en una línea eléctrica ubicada a muy poca distancia del muladar de Campo de San Pedro. El otro ejemplar fue hallado junto al área de alimentación, zona de influencia del Parque Natural de la Hoces del río Riaza. La siguiente inspección de muladares, a los quince días de la anterior, dio como resultado el hallazgo de 1 buitre leonado electrocutado en otra torreta de una línea eléctrica que pasa por las proximidades del muladar situado en San Pedro de Gaíllos, zona de influencia del Parque Natural de las Hoces del río Duratón. Dos espacios protegidos con importantes colonias de cría y dormideros de esta especies protegida. La magnitud de la tragedia se comprende mejor si tenemos en cuenta que los buitres leonados se encuentran en mitad del periodo reproductor y hay desconocimientos sobre si estos buitres electrocutados eran esperados en el nido por sus pollos, para ser alimentados.

El colectivo cree que “Estas muertes se habrían evitado con una gestión de los muladares efectiva y ajustada a la legislación, ya que se constata que el muladar de Campo de San Pedro recibe un exceso de aportes de cadáveres no autorizados, lo que produce un efecto llamada sobre las aves, con asiduas concentraciones que alteran la dinámica natural de las aves carroñeras” Y, por otra parte, la compañía Unión Fenosa, propietaria de las líneas eléctricas, “Es también legalmente responsable de ejecutar cuantas medidas sean necesarias para mitigar, en lo posible, el riesgo de electrocución y colisión en sus tendidos y apoyos, que junto a la inadecuada orientación del muladar, fácilmente corregible, canaliza a las aves hacia el tendido, con lo que incrementa el riesgo de accidentes” aseguran fuentes del colectivo Azálvaro.

Azálvaro ha aprovechado la trágica circunstancia de la aparición de los cadáveres de estas aves para “Llamar otra vez la atención sobre la necesidad de una gestión dinámica de los muladares en todo el entorno del piedemonte de la Sierra de Guadarrama y de la Reserva de la Biosfera del Real Sitio de San Ildefonso-El Espinar y de un manejo adecuado de la alimentación de las rapaces necrófagas, con criterios ambientales y sostenibles”

La Organización Colectivo Azálvaro es una entidad conservacionista sin ánimo de lucro fundada en el 2003, que tiene como fin la protección y conservación de las aves carroñeras y sus hábitats, así como la investigación y divulgación en esta materia.