Recortes, crisis o desempleo, entre muchas otras, son las palabras que ocupan una actualidad informativa que obliga a medios de comunicación, políticos, y ciudadanía en general, a llevar estos términos constantemente a la realidad diaria de nuestra sociedad. Pero hubo una ocasión en la que todos quisimos repartir mensajes positivos y con un poco de imaginación, esfuerzo y la ayuda de las redes sociales así lo han hecho un grupo de estudiantes de Publicidad y Relaciones Públicas de la Universidad Europea Miguel de Cervantes de nuestra vecina provincia de Valladolid. Tan solo una invitación por Facebook y el clásico boca a boca sacaron de sus casas a medio de centenar de personas hasta la Plaza Zorrilla de la capital castellano leonesa el pasado domingo 6 de mayo. La causa: desconocida. Solo se les pedía que llevasen una botella de plástico vacía.

La intriga se solucionó a los pocos minutos cuando uno de los organizadores, Jose Luis Munuera, explicó porque les había reunido allí. El objetivo era claro: Ser positivos y contagiar al resto de las personas. El motivo: ¿Y por qué no?

Para ello debían escribir en un papel el primer mensaje positivo que se les pasará por la cabeza, meterlo en la botella y después repartirlo entre las personas que paseaban por la calle. Además todos los participantes iban equipados con una chapa azul con una gran sonrisa. El resto de los organizadores, Eva Rey del Rio, Clara Berbel y Gemma Carrillo, repartieron rotuladores y papeles a todos los que habían aceptado la invitación. No importaba la edad: niños pequeños, señores mayores, gente joven… cualquiera era bienvenido para repartir felicidad durante unos minutos.

La gente con la que se encontraban no sabía de que se trataba el tema y muchos creyeron que era una broma y no hicieron caso. Pero los que decidieron coger la botella, además de un mensaje positivo lograron el objetivo de esta campaña: caras de felicidad, sonrisas y pasar un momento sorprendente.

El éxito fue absoluto y la idea quedó clara: Se necesita muy poco para sonreír y sobre todo ¡es muy barato!