El pasado 20 de octubre se produjo el “apagón analógico” para 133 municipios de la provincia que han comenzado a recibir desde esa fecha la señal de la Televisión Digital Terrestre, por lo que los televisores tradicionales dejarán de ser útiles para recibir la programación de televisión, salvo que adecuen su sistema de recepción a la nueva tecnología terrestre digital y reciban la señal adecuadamente. En abril de 2010 está previsto que se produzca en toda la provincia, de modo definitivo, el referido “apagón analógico” cesando todas las emisiones con esa tecnología.

Por iniciativa del Grupo Socialista el pleno de la Diputación de Segovia celebrado el 27 de enero de 2007 aprobó por unanimidad una moción en la que se acordaba: “Instar a Consejería de Fomento y a la Dirección General de Telecomunicaciones de la Junta de Castilla y León para que acometan las actuaciones necesarias que garanticen que el día 30 de junio de 2009 el 100 % de los hogares segovianos tienen una cobertura óptima que permita un visionado correcto de la Televisión Digital Terrestre.” Asimismo el pleno de la Diputación de Segovia del pasado 28 de octubre aprobó otra moción socialista volviendo a instar a la Junta de Castilla y León a que solucione el problema.


Soluciones a los rincones donde no llega TDT

El apagón analógico producido el 20 de octubre no ha venido acompañado de encendido digital para la totalidad de los 133 municipios segovianos afectados, sino que, aproximadamente, 20 de ellos presentan zonas de sombra en los que no se recibe la señal de la TDT en condiciones óptimas. Es decir, no se ha garantizado la cobertura universal, pues, atendiendo a los costes que para la Junta de Castilla y León supone la instalación de determinadas antenas reemisoras, pretende que en determinados municipios la señal se facilite con menores costes para la Consejería.

La solución que propone la Junta de Castilla y León para esas zonas es ofrecer una señal de TDT vía satélite, para lo cual se les cederá gratuitamente a cada vecino una antena parabólica y el aparato receptor; contratando a un instalador autorizado para que realice la adecuación, teniendo que asumir cada vecino el pago de los honorarios del referido instalador, costes que, según los casos, oscilan entre los 200 y 260 euros. Por otra parte, solo gozarán del derecho a la cesión de la parabólica y receptor los empadronados, de modo que todos los que tengan una casa en aquellos municipios y no estén empadronados, si quieren ver la televisión tendrán que asumir, además de la instalación, la adquisición de los mencionados elementos.