La crisis está convirtiendo a España en un paciente enfermo que pasa por la mesa de operaciones mientras un cirujano trata de decidir qué órganos son necesarios para seguir viviendo y cuáles pueden extirparse sin riesgo para la vida. Si hasta ahora han pasado por esa “mesa de operaciones” la reforma laboral, el sueldo de los funcionarios, las pensiones, la necesidad de tener ministerios como el de Igualdad o el de Vivienda, el sueldo de nuestros políticos, los coches oficiales, etc, e incluso ya hay voces que se preguntan por la necesidad de tener 17 gobiernos autonómicos en un país de 46 millones de personas, ahora es el turno de las diputaciones provinciales. Era el ministro de Fomento, José Blanco, el encargado de abrir la caja de pandora, cuando este fin de semana, en una entrevista publicada por El Norte de Castilla, lanzaba, en forma de reflexión, la posibilidad de eliminar la figura de las diputaciones. El hombre fuerte del Gobierno Central y en muchas ocasiones portavoz oficioso del mismo afirmaba entonces: “Se puede reflexionar sobre nuestro modelo de la administración, dónde pueden darse duplicidades y si hay entidades que se pueden suprimir. La pregunta que uno puede hacer es: ¿Tiene sentido en una administración tan descentralizada que sigan existiendo las diputaciones provinciales? ¿Tiene sentido que haya tantos miles de ayuntamientos tan dispersos, que no tienen prácticamente capacidad de invertir y cuyo único gasto es el gasto corriente?”. Siguiendo las instrucciones de Blanco, son muchos los que desde el fin de semana han reflexionada acerca de este tema y ahora, tanto los de un color como los de otro, tienen una opinión acerca del nuevo debate que ha saltado a la arena pública: ¿debemos eliminar las diputaciones provinciales?.

Por lo pronto, el presidente de la Diputación de Segovia, Javier Santamaría, en declaraciones a Segoviaudaz.es, considera que las palabras de Pepe Blanco son, “en primer lugar, una auténtica frivolidad” porque “la figura de las diputaciones tiene reconocimiento constitucional, así que eliminarlas supondría modificar la Constitución Española”. “Cambiar la Constitución no es algo que pueda hacerse en función de que a uno le apetezca o no le apetezca hacerlo”, apunta.

En segundo lugar, asegura Santamaría que “hay diputaciones y diputaciones” porque «no es lo mismo la Diputación de Sevilla, que atenderá a 14 o 15 pueblos de su provincia que la de Segovia, que atiende a 208 de los 209 ayuntamientos que hay en Segovia”. Esto se debe a que la cobertura de las diputaciones se extiende a los pueblos con menos de 20.000 habitantes, pueblos que en Segovia son todos excepto en de la capital.

Explica Santamaría, en la Diputación de Segovia trabaja unos 600 personas que atienden a unas 106.000 personas afincadas en el medio rural de la provincia. De llevarse a cabo la medida sobre la Blanco reflexionaba, “¿quién se va a ocupar de los servicios sociales, quién del deporte, de las carreteras, etc?”, se pregunta Santamaría, “¿va a haber una asistente social en cada pueblo de 50 habitantes?, ¿qué dinero se va ahorrar así?”, prosigue.

En este sentido, asegura que habría que recordarle al ministro Blanco que “en comunidades donde gobiernan ellos, como Cataluña, están planteando la reestructuración del territorio, eliminando cuatro provincias y para dividir el territorio en 9 mancomunidades, por lo que no se entiendo dónde puede estar el ahorro. “Además, eliminar las diputaciones supone eliminar las provincias, porque lo que nos quedaría sería un terreno limpio sin ningún tipo de unión o institución que los una”.

“Yo le pediría al Sr. Blanco que dejen de culpar de la crisis a todo el que se cruza en su camino cuando todos sabemos de dónde viene la crisis: de Madrid y del Gobierno Central”, acusa.

 

El PP y el PSOE en Castilla y León opinan.

Por su parte, el Partido Popular de Castilla y León ha anunciado hoy la presentación de mociones en las diputaciones provinciales y en los ayuntamientos de la Comunidad, así como en la Comisión de Entidades Locales del Senado, en defensa del papel constitucional de las corporaciones provinciales, según recoge la agencia ICAL.

El ‘número dos’ del PP autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, ha criticado el planteamiento del ministro de Fomento, José Blanco, y ha estimado que la “mala política” económica del Gobierno ha buscado “culpables” en los pensionistas, los funcionarios, las comunidades autónomas y ahora en las diputaciones provinciales. “Lo que hay que suprimir es el Gobierno de Zapatero”, ha dicho.

Fernández Mañueco ha recordado que en los pueblos viven personas a las que las diputaciones prestan un servicio y ha defendido su modernización y el papel que tienen y que les otorga la Constitución. “El PSOE quiere que la gente se vaya a las ciudades, va contra la esencia de Castilla y León y los derechos constitucionales”, ha afirmado.

Tampoco cree que haya que eliminarlas Óscar López, ya que el candidato socialista a la Junta de Castilla y León es más partidario de “adaptarlas al siglo XXI” , según las declaraciones recogidas por la agencia de noticias ICAL. Según López, hay que dotar a las diputaciones de “más transparencia y más democracia en su funcionamiento» y ha recordado la satisfacción con la que acogieron los alcaldes el dinero que les llegó a través del plan de empleo local frente porque eran recursos no condicionados.. porque cree que en “algunos momentos” han condicionado el papel de los ayuntamientos. Para López, lo que Blanco ha hecho es una reflexión para “reformular” el funcionamiento de las diputaciones, porque, a su juicio, muchos servicios deberían prestarse en base comarcal.