Operación Qianlong

La Guardia Civil ha detenido a seis personas, cuatro hombres y dos mujeres, en el marco de la operación ‘Qianlong’, desarrollada en las provincias de Segovia, Madrid y Toledo contra una organización criminal dedicada al cultivo y distribución de marihuana, contrabando de tabaco, defraudación de fluido eléctrico y posible explotación laboral.

Durante la operación se realizaron seis entradas y registros en tres naves industriales (una de ellas en Segovia) y tres domicilios, donde los agentes intervinieron 10.378 plantas de cannabis sativa en diferentes fases de crecimiento, 321,5 kilogramos de cogollos de marihuana, 26.285 euros en efectivo y 136.000 cajetillas de tabaco de contrabando. Además, se desmantelaron las instalaciones utilizadas para la defraudación masiva de electricidad.

La operación ‘Qianlong’ desmantela varias plantaciones ‘indoor’, una de ellas en el polígono de Hontoria

Una de las naves registradas se encontraba en el polígono de Hontoria, en Segovia, donde los agentes localizaron una plantación ‘indoor’ de cannabis sativa, de gran tamaño equipada con «un complejo sistema de iluminación, ventilación, climatización y control ambiental», tal y como ha comunicado la Dirección General de la Guardia Civil. Otra plantación similar fue hallada en una nave industrial de San Martín de la Vega (Madrid).

Por su parte, en una nave ubicada en Illescas (Toledo) los investigadores encontraron las 136.000 cajetillas de tabaco de contrabando que, según la Guardia Civil, estaban preparadas para su distribución.

En los domicilios de quienes se consideran cabecillas de la organización se incautó también dinero en efectivo, varios kilogramos de cogollos de marihuana envasados al vacío listos para su venta y diversa documentación que está siendo analizada. La valoración de todo lo intervenido podría alcanzar los dos millones de euros en el mercado ilícito.

La investigación también apunta a un posible delito de explotación laboral. Tres de los detenidos, que se encontraban en situación irregular en España, podrían haber sido utilizados como «jardineros» o cuidadores de las plantaciones, permaneciendo largas temporadas en el interior de las naves en condiciones precarias.

La operación ha sido llevada a cabo por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Segovia con el apoyo de las USECIC de las comandancias de Segovia y Madrid y del Servicio Cinológico de Madrid. Las actuaciones han estado dirigidas por el Tribunal de Instancia, Sección Civil y de Instrucción número 6 de Segovia.