“Sólo somos un grupo de ciudadanos que estamos indignados y tenemos ganas de cambiar las cosas” Esta era una de las frases que ayer podíamos escuchar a los pies del Acueducto, en la concentración convocada en la que se dieron cita alrededor de unas 150 personas, que cansadas de la política actual, animaban a los asistentes a “votar a los partidos minoritarios y a usar el voto para intentar conseguir que las cosas cambien”, señalaban.

Una concentración, que sumándose a las #acampadas que se están llevando a cabo por todo el territorio nacional e incluso internacional a las puertas de las embajadas españolas, criticaba las formas de gobierno de los partidos mayoritarios y salía en la calle en Segovia para leer su manifiesto, pacíficamente, alzando la voz bajo el emblema “no somos títeres”.

La cita, que se repetirá en la jornada del jueves y del viernes, a las 20:00 horas, leía su manifiesto entre cuyos puntos exigían la eliminación de los privilegios de la clase política, un reparto del trabajo para evitar el desempleo, el respeto del derecho a la vivienda, servicios públicos de calidad, el control de las entidades bancarias y de la fiscalidad, libertades ciudadanas y democracia participativa, y la reducción del gasto militar.

Fueron muchos los ciudadanos, que afirmando su “indignación ante una situación insostenible del gobierno de unos pocos”, cogieron el megáfono para expresar su opinión y participativamente, crearon un coloquio en el que se habló, entre otras cosas, del uso del voto, “las nefastas consecuencias del voto en blanco”, y posibles nuevas formas para concentrarse durante estos días.

Finalmente, colocaron una tienda de campaña, simbólicamente, para sumarse a aquellos que llamaban “sus compañeros” que están acampando en ciudades como Madrid.