El gasto farmacéutico en Segovia en 2010 ha sido de 36.574.512 euros frente a 37.566.346 euros de 2009. El gasto ha descendido un -2,64%. En Castilla y León, en 2010 se ha situado en 725 millones de euros, cifra que supone un descenso del -2,19% sobre 2009, que fue de 741 millones de euros.

Algo que sucede por primera vez en la comunidad y que la sitúa entre las tres mejores del Sistema Nacional de Salud, refiriéndoseal gasto corregido por persona, indicador utilizado para comparar entre regiones en función de la edad de la población. Esto se ha producido gracias al impacto positivo de las medidas de contención y de información  implantadas por la Consejería de Sanidad.

El nivel de envejecimiento de la población, hace más difícil influir de manera efectiva en la tendencia creciente del gasto. El 30,88% de la población de la comunidad es pensionista y supone un 80% de gasto, además, un pensionista gasta 9 veces más que un activo. Es por esto, que la forma de comparar el gasto por persona entre comunidades autónomas es ajustando su gasto con la edad de la población, dando como resultado con este indicador que Castilla y León es la tercera región con menor gasto por persona ajustado, después de Baleares y Madrid.

El gasto farmacéutico ha disminuido un 2,19% con respecto a 2009, a pesar del aumento del 2,92% en el número e recetas prescritas, se ha pasado de 51,2 millones de recetas a 52,7 millones, lo que significa que han surtido el efecto esperado las medidas específicas de la Gerencia Regional de Salud.

El gasto medio por receta ha descendido un 4,96% con respecto a 2009, al bajar de 14,47 euros por receta a 13,75euros.

Por tanto, el crecimiento del gasto farmacéutico en Castilla y León en el último año se encuentra por primera vez, desde que existen datos publicados sobre el mismo, en cifras negativas sobre el año anterior, debido al acuerdo del Consejo Interterritorial y al impulso y consolidación de las estrategias de uso racional de los medicamentos, adoptadas por la Comunidad de Castilla y León con la colaboración de sus profesionales.

Entre esas acciones se encuentra la formación e información a los profesionales sanitarios, realizadas tanto de forma presencial como a través de medios telemáticos, y el mantenimiento de un fuerte impulso hacia la utilización de genéricos y la prescripción por principio activo (el médico sólo escribe en la receta el nombre del principio activo, sin marca comercial concreta), tanto en Atención Primaria como en Atención Especializada.

El resultado de dichas acciones en 2010 ha implicado que la utilización de envases de medicamentos genéricos haya pasado del 26,06% en 2009 hasta superar el 33% en noviembre de 2010. En cuanto a la prescripción por principio activo, en el año 2009 se alcanzó el 30,19% en envases y en el 2010 se ha llegado al 40,29%.

Por provincias, los datos comparativos de gasto farmacéutico entre 2009 y 2010 son los siguientes:

 

  GASTO AÑO 2010 GASTO AÑO 2009 % 10/09
ÁVILA 59.015.713 59.016.254 0,00
BURGOS 100.837.240 103.296.681 -2,38
LEÓN 163.986.676 167.238.803 -1,94
PALENCIA 47.002.996 48.731.959 -3,55
SALAMANCA 105.238.925 109.172.216 -3,60
SEGOVIA 36.574.512 37.566.346 -2,64
SORIA 26.000.582 26.463.738 -1,75
VALLADOLID 124.321.430 126.660.404 -1,85
ZAMORA 62.134.819 63.168.510 -1,64
CASTILLA Y LEÓN 725.112.894 741.314.911 -2,19

 

Los genéricos son medicamentos con la misma eficacia terapéutica, seguridad y calidad que el original. Las características principales son:

– Tener igual composición cualitativa y cuantitativa en principio activo y la misma forma farmacéutica que el medicamento original.

– Ser igual de seguro y eficaz que el medicamento original.

– Figurar en su etiquetado las siglas «EFG» (especialidad farmacéutica genérica).

– Ser su precio menor que el medicamento original

Una EFG contiene las mismas sustancias medicinales que su medicamento de marca equivalente. Además, su eficacia está totalmente asegurada porque debe estar avalado por más de 10 años de uso clínico continuado.

La máxima seguridad de un genérico está garantizada, ya que tiene el mismo perfil de seguridad que el medicamento de marca. Lo mismo ocurre con su calidad, ya que el fabricante es un laboratorio farmacéutico al que se le exige el mismo nivel de control que para el resto de sus medicamentos.