La Gerencia de Atención Primaria de León hace un cribado de test masivos de antígenos de segunda generación a la población de la zona básica de salud de La Palomera

La consejera de Sanidad, Verónica Casado, aseguró hoy en su comparecencia ante los medios que “da la impresión de que la quinta ola ha tocado techo y ya disminuyen las tasas de incidencia”, con una tendencia mantenido de que se están ralentizando los contagios. Sin embargo, y pese a registrar una “tendencia de ligero descenso”, en declaraciones recogidas por Ical recalcó que “la situación es de “riesgo muy alto en todas las provincias”, con una incidencia acumulada de 806 casos por cada cien mil habitantes.

Casado señaló que Castilla y León es, en estos momentos, la quinta autonomía con perores datos de incidencia acumulada a catorce días (824 casos por cada 100.000 habitantes), y la séptima a siete días (377 casos), mientras que en el conjunto del país el aumento del contacto social y de la movilidad, así como el auge de las nuevas variantes, hace que se registre un aumento generalizado del número de contagios.

Así, explicó que en los municipios de más de 20.000 habitantes aprecian una “tendencia general de descenso”, de forma más contenida en los casos de Burgos, Miranda de Ebro, Palencia, Soria, Aranda de Duero y Valladolid, mientras que se vislumbra una “tendencia creciente” en Ávila y Medina del Campo.

En cuanto a los grupos etarios, apuntó que el bloque fundamental de infección afecta principalmente a la población con entre 12 y 29 años, aunque también se extiende entre los menores de 12 años y los mayores de 30. En ese sentido, aseguró que “la quinta ola es la ola de los jóvenes”, si bien en ella “todos los grupos de edad, salvo el de 70 a 79 años, tienen una incidencia de riesgo muy alto”.

Asimismo, afirmó que el número reproductivo básico ofrece “una esperanza” al analizar los datos, ya que se mantiene varios días seguidos por debajo del 1 (ahora mismo está en el 0,91), lo cual significa que “los contagios se están ralentizando”. Y en cuanto a los brotes, explicó que en esta ola “primero se incrementaron los de origen social, que luego se trasladaron al ámbito familiar” y en las últimas fechas se están detectando aumentos en los brotes a nivel sociosanitario.

Presión asistencial

En su comparecencia habitual de los martes, la consejera aseguró que la presión asistencial durante las tres primeras semanas de julio ha sido mayor para los médicos de familia y para el colectivo de enfermería, por encima de las registradas en los años 2020 y 2019. Según apuntó respecto a la Atención Primaria, las consultas presenciales, implantadas a demanda desde finales de mayo, suponen la mitad de todas las registrados, si bien en el caso de enfermería alcanzan el 65 por ciento y en el medio rural llegan hasta el 60 por ciento.

En cuanto a la presión hospitalaria, la Comunidad cuenta actualmente con 568 pacientes COVID ingresados, 503 de ellos en planta y 65 en unidades de críticos. En planta la edad media es de 56 años y más de la mitad de los ingresados son menores de 60 años, y ayer lunes se produjeron 90 nuevos ingresos con una clínica compatible, la cifra más alta de todo el mes de julio.

En el caso de ingresados en la UCI, la edad media de los pacientes es de 55,4 años, y el rango va de 22 a 76 años, con una estancia media que se está reduciendo, y que ahora mismo alcanza los 16,3 días. Entre ellos, solo el 25 por ciento estaba completamente vacunado, y los factores principales de riesgo que se aprecian en el cuadro clínico de estos pacientes son la obesidad, la hipertensión y la inmunosupresión.