Las aceras heladas y los kilos de sal esparcidos desde primera hora han marcado la mañana más fría del episodio provocado por la borrasca Francis en Segovia. Aunque la nevada no ha sido especialmente intensa en la capital, el brusco descenso de las temperaturas sí ha transformado la nieve caída en placas de hielo, convirtiendo aceras en auténticas pistas de patinaje y complicando la movilidad tanto de peatones como de vehículos.
A las nueve de la mañana, los termómetros registraban cinco grados bajo cero en zonas como el barrio de La Nueva Segovia. En numerosos tramos de la ciudad, especialmente en calles secundarias, zonas sombrías y accesos con pendiente, el hielo ha convertido las aceras en superficies resbaladizas, con aspecto de auténticas pistas de patinaje.
Desde primeras horas del día, vecinos y comerciantes han comenzado a echar sal a las puertas de viviendas y establecimientos para reducir el riesgo de caídas, una imagen repetida en distintos barrios de la capital y que se ha convertido en la estampa más reconocible de la jornada.
Además, el Ayuntamiento de Segovia mantiene activo el dispositivo de vialidad invernal, con los servicios municipales trabajando en el esparcido de sal y otros fundentes en los puntos más conflictivos de la ciudad. Estas actuaciones continuarán mientras persistan las bajas temperaturas previstas. Además, ha puesto a disposición de la ciudadanía sal de la campaña de nevadas, facilitada por FCC, que puede recogerse en los puntos limpios. Esta medida permite reforzar la seguridad en accesos privados y zonas de uso frecuente, complementando el trabajo municipal con la colaboración vecinal.

El episodio se enmarca en las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que mantiene avisos por frío y fenómenos invernales en buena parte de Castilla y León. Aunque las precipitaciones tienden a remitir, la persistencia de las heladas obliga a extremar la precaución en Segovia mientras dure este episodio de frío intenso.












