A primera hora de la mañana de este domingo el ultrafondista navarro Ricardo Abad inició en Segovia el maratón número 346 de la serie de 500 que quiere llevar a cabo de forma consecutiva, con el fin de batir un récord mundial y recaudar fondos para una asociación de niños discapacitados.

Procedente de Navarra, de dónde partió el 1 de octubre, con más de 14.500 kilómetros a sus espaldas y acompañado de una decena de corredores, Abad partió poco después de las 10 de la mañana de la Plaza Mayor de la capital segoviana, por la que pasó cuatro veces hasta completar los 42 kilómetros que componen un maratón.

En su recorrido por Segovia, la segunda parte de la media maratón segoviana, pasó por la calle del Marqués del Arco hasta la plaza de la Reina Victoria Eugenia donde cogió la calle del pozo de la nieve. Siguió por el paseo de Santo Domingo de Guzmán hasta el parque del Alcázar donde enlazó con la Cuesta de los Hoyos. De ahí enlazó con los Jardinillos de San Roque, el Parque de la Dehesa, la avenida Gerardo Diego de Nueva Segovia y calle de los Cañuelos. Ya en el Acueducto el grupo subió por la calle San Juan para enlazar de nuevo con la Plaza Mayor.

Este deportista de 40 años apuntó que su reto pretende cumplir dos objetivos, “el deportivo y físico de realizar 500 maratones consecutivos y el solidarios, ya que con esta actividad se recaudarán fondos para la asociación ANFAS, un organismo navarro en favor de las personas con discapacidad intelectual con la que llevo colaborando diez años”. “Es muy gratificante que con tu esfuerzo y sacrificio colaborar con una buena causa”, agregó el corredor, que reconoció haber vivido uno de sus momentos más duros con el fallecimiento de su padre el pasado mes de mayo.

Abad tiene previsto recorrer las cincuenta capitales de provincia españolas en su reto, que lleva a cabo con la colaboración de la empresa especializada en el tratamiento de la obesidad y el sobrepeso, PronoKal que ayuda al desarrollo de proyectos que mejoren la salud de la población.