La Diputación de Segovia y el grupo sanitario Recoletas Salud llevarán revisiones oculares gratuitas a 25 pueblos del oeste de la provincia entre el 6 de abril y el 11 de mayo. Se trata de la cuarta fase de un programa asistencial que continúa ampliando su alcance en el medio rural segoviano.

La iniciativa, impulsada a través del Área de Asuntos Sociales de la institución provincial, permitirá que una unidad móvil recorra distintas localidades del ámbito del CEAAS de San Ildefonso para realizar exploraciones básicas destinadas a la prevención, detección y diagnóstico de patologías visuales.

Desde su puesta en marcha en 2024, el programa ha ido creciendo de forma progresiva y, con esta nueva fase, alcanzará cerca de un centenar de pueblos visitados y más de 2.000 personas atendidas en la provincia.

Revisiones oculares gratuitas en 25 pueblos del oeste de Segovia

Esta semana, los municipios que van a recibir la iniciativa son Sangarcía, Muñopedro, Marugán, Bercial y Labajos. La próxima semana serán Armuña, Añe (y Carbonero de Ahusín), Roda de Eresma y Valseca.

Para la semana del 20 de abril se han seleccionado Martín Miguel, Abades, Monterrubio, Lastras del Pozo y Zarzuela del Monte. Del 27 al 30 de abril las paradas estarán en Navas de San Antonio, Ituero y Lama, Vegas de Matute y Villacastín.

Ya en mayo, entre el 4 y el 8, la unidad móvil pasará por Marazuela, Marazoleja, Juarros de Riomoros, Los Huertos y Anaya, quedando la acción en Hontanares de Eresma para el lunes, 11 de mayo.

En conjunto, estos municipios reúnen a unas 9.000 personas censadas, con alrededor de 7.500 habitantes habituales.

Recoletas Salud aporta los medios humanos y materiales necesarios sin contraprestación económica, mientras que los técnicos de los Centros Agrupados de Acción Social (CEAAS) coordinan las visitas junto a los ayuntamientos, facilitando la inscripción de los vecinos interesados.

Como en fases anteriores, esta iniciativa incluye pruebas relacionadas con la agudeza visual, la refracción completa, la motilidad ocular, la presión intraocular y la evaluación del sistema acomodativo. En caso de detectar anomalías, los propios optometristas remiten al paciente en cuestión a un especialista.