Unas mil personas salieron hoy a la calle en Segovia para exigir su derecho al trabajo en condiciones dignas y no a cualquier precio, y para celebrar una fiesta, la del 1º de Mayo, en “uno de los momentos en que menos personas tienen la oportunidad de desempeñar uno”. Convocada un año más por la Plataforma Unitaria contra la Crisis-Cumbre Social, que integra a casi una veintena de organizaciones, la marcha, bajo el lema ‘Sin empleo de calidad no hay recuperación. Más cohesión social para más democracia’, partió de la Oficina de Empleo de Segovia, en General Santiago, y transcurrió por las principales calles de la ciudad para terminar en la plaza Mayor, donde se leyó un manifiesto. Entre los asistentes se encontraba la alcaldesa de la ciudad, Clara Luquero, quien quiso mostrar así su apoyo a trabajadores y desempleados.

“Ninguno desconoce la centralidad del trabajo en esta sociedad. Ser expulsado del mercado de trabajo supone casi la conversión en un paria social, sin embargo, trabajadores o desempleados tenemos claro, por encima de todo, que trabajar no puede suponer una esclavitud aceptada, una sumisión pactada a cambio de un salario”, recogía el texto, que fue leído por Héctor García, miembro del Colectivo Republicano.

“Un trabajo que pueda considerarse humano presupone derechos, exige respeto y dignidad para el trabajador, también que genere recursos suficientes para poder vivir desahogadamente. Por eso -continuó-, no podemos aceptar la actual situación que nos es impuesta a partir de unas tasas de desempleo insoportables para un estado (27 por ciento de la población activa), un verdadero ‘ejército de reserva’ de personas a la desesperada, ansiosas de estar ocupadas en lo que sea, cuando sea y por lo que sea”. “Este es el objetivo que el gobierno del PP ha perseguido, dando satisfacción a los intereses del capitalismo, nacional e internacional”, espetó.

La cita sirvió para decir “no a esta política de pauperrización del trabajo de neoesclavismo institucionalizado”, y para recordar a todos que “sin trabajadores ninguna sociedad tiene futuro, sin trabajo no hay creación de riqueza”. “El capitalismo financiero, ese llamado de casino, es un teatrillo levantado sobre la especulación, el engaño y la corrupción a gran escala, sólo produce dinero, nada que pueda ser susceptible de ponerse al servicio de las personas”.

“Creemos en una economía humana, humanizada, respetuosa con los recursos naturales y finitos, a escala de los hombres y las mujeres, en la que todos nos sintamos comprometidos, aportando nuestras capacidades”, precisó, para espetar a los asistentes: “Solo juntos podremos hacer frente a aquellos que reman en el sentido de su egoísmo personal y corporativo, con legislaciones cada vez más lesivas para los trabajadores a merced de contratos precarios, desprovistos de los derechos por los que generaciones anteriores hubieron de luchar esforzadamente”.

“Sí podemos aspirar a incorporar a los desempleados al mundo del trabajo; sí podemos aspirar a trabajar en condiciones y con los derechos que lo hagan digno; sí podemos aspirar a acabar con este sistema, construido para los poderosos y a organizar la convivencia de manera que respete el interés común que es el interés de los trabajadores; sí podemos aspirar a que nuestros derechos y libertades, cada días más precarios, se respeten. Trabajadores, trabajadoras por nuestros derechos, por nuestras libertades, por un trabajo digno para todos y todas”.