Titirimundi celebrará en Segovia su 28ª edición del 14 al 18 de mayo, con una oferta variada y para todos los públicos que incluirá la participación de 25 espectáculos de 23 compañías procedentes de una decena de países diferentes. El director del certamen, Julio Michel, suscribió en Valladolid junto al director general de Políticas Culturales del Gobierno regional, José Ramón Alonso, un convenio de colaboración por el cual el Ejecutivo autonómico aportará más de 100.000 euros para la organización de este evento, donde es el máximo patrocinador junto con el Ayuntamiento de Segovia, que aporta otros 100.000 euros para su puesta en marcha.

«Los títeres son el teatro de la ilusión. Decía Darío Fo que en ellos convergen todos los lenguajes teatrales y se mezclan de una forma muy intensa. El de títeres es un teatro de metáforas que, como la poesía, se dirige fundamentalmente a nuestros corazones, como ha apuntado Gustavo Martín Garzo. Es un teatro mágico y simbólico, que tiene un componente mágico», aseguró el director del certamen.

La programación de la 28ª edición comenzará el miércoles 14 de mayo y vestirá de magia las calles segovianas durante cinco días consecutivos, con extensiones en otras seis provincias de Castilla y León (Ávila, Burgos, León, Salamanca, Valladolid y Zamora), que confirman la vocación regional con que nació la propia convocatoria, que cobró forma en la sede de la Consejería de Cultura y Turismo en un lejano 1985, según recordó el leonés Julio Michel. «La sede del Festival está en Segovia, pero tenemos carácter regional por vocación y por necesidad», subrayó.

En ese sentido, explicó que la posibilidad de ofertar a las compañías una gira por diferentes espacios escénicos de la Comunidad permite contar en Titirimundi con grupos extranjeros cuyo caché y pasajes sería un cargo inasumible en caso de tener que programar una única actuación. Este año, además de las ocho compañías españolas participantes, se podrá ver en el festival a los chilenos Teatro Milagros, las compañías francesas Bakélite, Elvis Alatac, El Circo de las Pulgas, Les Goulus y los franco-argentinos Niño Costrini, los británicos Blind Summit Theatrem y Storybox-Rod Burnett, los rusos Teatromovil Tehb, los belgas Tof Théâtre y Boîte à Clous, los ecuatorianos Titiritainas, los búlgaros Teatro Estatal de Burgas, y los italo-argentinos Dromosofista. Todos ellos participarán en las extensiones de programación fuera de Segovia, a través de la Red de Teatros de Castilla y León, según desveló Julio Michel.

Los representantes españoles serán Escena Miriñaque, Mimaia, Títeres Etcétera, Eugenia Manzanera, El Espejo Negro, Guixot de 8, La Gotera de la Azotea y La Pera Limonera. Además, se pondrán en marcha actividades como ‘Construye tu propio títere’, ‘Marionetas de dedo de cerámica’, ‘Titiritrash’, una exposición de muñecos animados en el centro de creación La Cárcel, un taller de talla de madera y la exhibición de la Colección de Títeres de Francisco Peralta, todo ello junto a la actividad Titiricole, que se desarrollará entre el miércoles 14 y el viernes 16 con la participación de ocho colegios de la localidad.

 

Compromiso con la cultura

En la firma del convenio de colaboración, Julio Michel agradeció el «compromiso» de la Junta de Castilla y León con esta iniciativa, que desde sus orígenes, cuando «las autonomías daban sus primeros pasos», entendió que «era fundamental cohesionar el territorio a través de la cultura». «El mundo de los títeres estaba muy degradado en los 80, a punto de desaparecer, e iniciativas como Titirimundi contribuyeron de forma decisiva a resituarlo en el mapa de las artes, sacándolo del limbo al que se le había condenado». En su opinión, hoy el certamen segoviano se ha convertido en “una referencia del teatro de calidad a nivel internacional”, como prueba la presencia en la inminente edición de directores de festivales extranjeros de países como Brasil, Francia, Estados Unidos, Israel o Turquía.

Por su parte, José Ramón Alonso subrayó que la variada oferta cultural que brinda Castilla y León a sus visitantes se ha convertido en «una seña de identidad» para la autonomía a nivel nacional, donde Castilla y León «es un referente en todos los ámbitos de la cultura, respecto al cine, el teatro, la danza o los museos».

En ese sentido, aludió específicamente a tres convocatorias «singulares» como son Fàcyl en Salamanca, Cir&Co en Ávila y Titirimundi en Segovia, que tienen lugar en las tres ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Respecto a la cita segoviana, recalcó que cada año rebasa los 60.000 visitantes, buena parte de los cuales llegan desde fuera de Segovia.

Según detalló, la aportación del Ejecutivo autonómico a Titirimundi consta de 65.000 euros de forma directa a los organizadores, 26.300 euros más que destina a la Red de Teatros (de un total de 89.200 que se completan con las aportaciones de las entidades locales o provinciales que gestionan los recintos donde tienen lugar las representaciones), y 12.000 euros más a través del sello de calidad Tierra de Sabor, promovido por la Consejería de y Ganadería.