Los juguetes en esta época cobran un protagonismo especial. Los niños inducidos por la presión publicitaria piden todo lo que sale por la pequeña pantalla y, a veces, reciben juegos o juguetes que no responden a sus expectativas, por no ser adecuados para su edad o por que se cansan de ellos. A la hora de elegir un juguete tengamos en cuenta:

– Los materiales con los que estén fabricados los juguetes que no sean tóxicos (verifique el etiquetado), ya que los niños, sobre todos los pequeños, tienen tendencia a llevarse todo a la boca. También debemos reflexionar en cuanto a la contaminación que provoca el juguete, si el juguete no es resistente y se rompe pronto, se generan más residuos que perjudican el medio ambiente.

– Hay que elegir juguetes participativos que puedan compartirse con hermanos o amigos y que favorezcan la interrelación de los niños.

– No es conveniente que los niños tengan todos los juguetes que han pedido, los padres han de seleccionar los más adecuados para cada uno.

Evitemos juguetes bélicos y sexistas. Los juguetes han de ser educativos ya que el juego es una forma de aprendizaje para nuestros hijos.

– Consideremos otros tipos de regalos, como pueden ser libros, material deportivo, ropa.