Con 160 habitantes, el tranquilo pueblo de Los Huertos tiene la peculiaridad de ser el único municipio donde existe una alternancia política de consenso, pues entre los concejales electos para el equipo de Gobierno se acuerda la distribución rotatoria del cargo de alcalde para toda la legislatura.

Así se ha hecho durante los últimos años desde que en 2003 los concejales pactaran distribuirse la competencia del alcalde porque ninguno quería asumir esa responsabilidad. Así lo recuerda el actual alcalde, Jesús Llorente (PP), que ha pasado dos veces por la Alcaldía, aunque en ningún caso lo ha hecho durante una legislatura completa.

“Fue hace ocho años cuando entramos en el Ayuntamiento cuatro concejales del PP y uno del PSOE”, recuerda el todavía regidor. “Días antes de las elecciones pactamos que como a ninguno nos apetecía cargar con la responsabilidad de alcalde, nos la repartiéramos todos los que nos presentábamos, de modo que cada año estaríamos uno”, informa Ical.

Dicho y hecho. La propuesta se conoció enseguida entre sus 157 habitantes. Y no pareció haber mucha oposición. De los 121 votantes, sólo hubo un voto en blanco y otro nulo, con una alta participación, casi el 90 por ciento. Al tratarse de un pueblo de menos de 250 habitantes, las listas electorales son abiertas y se vota de forma independiente a los candidatos. Fernando Bermejo Pérez fue el más votado, con 76 apoyos. Con muy poca diferencia quedaron Jesús Llorente Garrido (72), Juan Carlos de Frutos Garrido (70) y Alejandro Castro Bermejo (61). El representante del PSOE, José Luis Martín Llorente, obtuvo 48 votos. Los cuatro primeros, que formaron el equipo de Gobierno, cumplieron la promesa y cada uno permaneció un año con el bastón de mando.

 

Procedimiento

El sistema para rotarse en el cargo es la dimisión como alcalde. Una vez presentada y aceptada, cesa en el cargo pero se mantiene como concejal, y asume la responsabilidad el siguiente en la lista. Se trata de un procedimiento legal, aunque poco extendido.

La principal oposición al sistema procede, según los vecinos, de la secretaria del Ayuntamiento, a quien este proceso le requiere un trabajo extra de formalización de trámites, comunicaciones a la Junta Electoral, cambio en las firmas y en decretos para las autorizaciones y pagos… Se trata además de una funcionaria que compagina su trabajo en este Ayuntamiento con otros dos más en la provincia, algo habitual en muchos de los pequeños pueblos, en los que además no suele contar con ayuda de personal auxiliar. En el caso de Los Huertos, el Ayuntamiento atiende al público dos días a la semana.

Acabada aquella primera legislatura con el sistema novedoso, llegaron los comicios de 2003. En Los Huertos volvió a plantearse la misma cuestión y se resolvió de la misma forma. El resultado para los propios protagonistas no les resultó del todo mal, puesto que volvieron a presentarse los mismos integrantes en la candidatura. Pero en este caso, el resultado electoral fue algo diferente, pues el PP obtuvo tres concejales y el PSOE, dos. En esta ocasión se presentó una candidatura más, la de Los Verdes. Al completarse una Corporación de tres miembros de un grupo político (PP) y dos en la oposición (PSOE), el reparto de permanencia en la Alcaldía se acordó que fuera de más duración, un año y medio para cada uno de los tres concejales del equipo de Gobierno. Comenzó siendo alcalde Alejando Castro, y Jesús Llorente asumió la Alcaldía posteriormente, que es quien ha permanecido hasta ahora, pues el tercero no pudo acceder por problemas personales.

 

Localidad tranquila

Situado en un valle, Los Huertos es un pueblo de ambiente rural en el que se respira la tranquilidad, excesiva para algunos y óptima para otros. Tiene un único bar, modesto y de ambiente familiar. Las personas del pueblo son hospitalarias y amantes de las comidas campestres en verano.

Se pensó que la puesta en marcha en su término municipal de una planta de tratamiento de residuos sólidos podría ser la panacea a la fuerte emigración que sufrió este pueblo, como otros de Castilla, en los años 60 y 70 del siglo pasado. Tras algunas polémicas por los olores que en principio debieron soportar, el pueblo vio mejoradas algunas infraestructuras como el edificio consistorial y la Plaza Mayor. Se consiguió una aportación económica fija para el municipio desde el Consorcio Provincial de Medio Ambiente. Y se encuentran pendientes de finalizar algunas otras obras como un centro de turismo o la carretera de acceso, de la que de momento, se benefician fundamentalmente los habitantes del vecino pueblo de Hontanares de Eresma.

En esta tranquila localidad, en la que se venera a la Virgen de las Vegas, llama la atención de su historia más oscura que en los años 80 fuera robada la talla de su patrona del interior de la ermita, situada a unos dos kilómetros del casco urbano, y que todavía no ha aparecido. Con el tiempo se hizo una reproducción de la que se sacaba a hombros durante las procesiones.

 

Beneficios

Ahora, a punto de acabar la actual legislatura, el todavía alcalde hace balance del peculiar sistema de gobierno local: “Creo que ha sido positivo porque es la manera de que todos los miembros del equipo de Gobierno se impliquen en el Ayuntamiento”. Reconoce que ha sido algo extraño y paradójico para lo que es habitual. “Al saber que a todos nos va tocar ser alcalde, todos ayudamos al compañero y nos distribuimos las tareas mejor”. “Creo que en pueblos pequeños es una buena forma de gobernar”, resume.

“Al principio se extrañaban algunos cuando se lo comentábamos”, recuerda Jesús Llorente, que ha decidido no volver a presentarse como alcalde. “Creo que ocho años en el Ayuntamiento es suficiente. He estado dos legislaturas en las que he sido concejal y alcalde, y es hora de pasar el testigo a otros. Además mi trabajo no me permite dedicar más tiempo al Ayuntamiento”, asegura.

Sostiene que como casi todos los pequeños pueblos, la falta de financiación municipal es uno de los grandes obstáculos para poder gestionar bien un municipio. Y entiende que a la mayoría de los vecinos no les apetezca entrar en política municipal. “Se lleva mucho tiempo y es una forma segura de ganarse enemigos”, relata. Por eso, ve con buenos ojos que todos conozcan la responsabilidad y el trabajo que se desarrolla en una Corporación municipal.

 

Futuro por definir

Los vecinos más ancianos defienden que la Alcaldía la ocupen de forma alternativa los candidatos. Y sostienen que “debe ser gente joven, que tenga ganas y luche por este pueblo en el que sólo quedan viejos”, sentencia un jubilado sentado en la puerta del Bar Los Huertos.

Una vez que Jesús Llorente decidió no repetir como candidato, la actual candidatura del PP está formada por nuevos nombres. Uno de ellos, Alberto Barrero, mantiene que su intención es reunirse con los vecinos y asociaciones del pueblo para analizar sus preferencias y “si les parece bien que hagamos el sistema de rotación, lo haremos”. Por su parte, el cabeza de lista de la candidatura del PSOE, Alfredo Monjas, también es partidario de pulsar la opinión de los vecinos y cumplir con sus expectativas.

Mientras, Los Huertos ha comenzado la campaña electoral sin ningún cartel que afee sus calles ni altere su tranquila convivencia. El próximo 22 de mayo se conocerá el resultado y será en junio, cuando se forme la nueva Corporación, cuando se conozca el nombre del nuevo alcalde, para un año o para toda la legislatura.