El 11,2 por ciento de los empresarios castellanos y leoneses cree que la actual crisis se prolongará durante otros cuatro años, y el 44 por ciento considera que la coyuntura actual seguirá vigente durante más de cuatro años, según recoge en su número de enero la revista mensual ‘Castilla y León Económica’. Ese indicador se ha incrementado siete puntos por encima del porcentaje registrado en 2010, lo que evidencia que aumenta el pesimismo sobre la recuperación económica. Además, el 79 por ciento considera que España saldrá de la crisis después que el resto de la UE, mientras que sólo el 5,4 por ciento afirma que antes y el 12,7 por ciento que al mismo tiempo, informa Ical.

Así se desprende de un sondeo realizado por Telecyl por encargo de la publicación entre 205 empresarios y directivos de las nueve provincias de la Comunidad autónoma pertenecientes a diferentes sectores. El informe también concluye que la gestión del Gobierno regional vuelve a conseguir un aprobado de los empresarios, aunque en la encuesta de 2011 cosecha la peor nota (5,4) desde 2002, algo que achacan a las dificultades que atraviesa el tejido empresarial de Castilla y León durante la alargada crisis.

Por su parte, la Consejería de Economía y Empleo vuelve a conseguir un aprobado (5,1) después de que en el sondeo del pasado año fue suspendida, mientras que la Consejería de Hacienda sube dos décimas su nota hasta 5,2. Por último, los directivos califican con 3,5 puntos la labor de la oposición, que recibe así su peor nota desde 2001.

La mitad (50,8 por ciento) de los empresarios de Castilla y León considera adecuada la política económica de la Junta, con una subida de 6,3 puntos respecto a la encuesta de 2010, y el mayor porcentaje desde el año 2007, cuando estalló la crisis. Por contra, el 31,1 por ciento de los directivos rechaza las iniciativas del Gobierno regional en materia económica, siendo el dato más bajo desde 2007, y el 15,1 por ciento de los encuestados no se posiciona.

Asimismo, la publicación concluye que 2011 ha sido un mal año para las empresas de Castilla y León, ya que el 58,5 por ciento de los empresarios encuestados apunta que disminuyeron sus ventas, siendo el porcentaje más elevado desde 2001. Respecto a los beneficios registrados en el pasado ejercicio, el 66,8 por ciento de los ejecutivos afirma que son inferiores a los del anterior año, un dato que también es el más elevado desde 2001 y casi diez puntos por encima del anterior sondeo.

En cuanto a las plantillas, el 38,5 por ciento de las empresas redujo sus recursos humanos, un porcentaje igual al del anterior sondeo y que representan los más elevados desde 2001. El número de trabajadores se mantuvo igual en el 46,4 por ciento de los negocios y sólo aumentó en el 14,1 por ciento. Además, en 2011, las inversiones se redujeron en el 44,5 por ciento de las empresas, se mantuvieron iguales en el 35,1 por ciento y sólo aumentaron en el 18 por ciento.

Según la encuesta, realizada antes de las elecciones generales del 20 de noviembre, la falta de liquidez y los impagos es el principal problema para el 27,7 por ciento de los empresarios, siendo la primera vez que este inconveniente aparece en primer lugar. Los directivos también aludían a la inestable situación económica y política (11,7 por ciento), el paro (11,7 por ciento), la escasa demanda del mercado (11,2 por ciento), la morosidad (5,9 por ciento), la falta de apoyo de las instituciones públicas (4,9 por ciento) y el bajo consumo (3,9 por ciento).

El 59,6 por ciento de los ejecutivos estima que Castilla y León se ha quedado sin un sistema financiero propio tras los procesos de fusión de las cajas, frente al 30,2 por ciento que niega esta posibilidad. Ante esta reestructuración del sistema financiero, el 52,7 por ciento de los empresarios apunta que las empresas tendrán más difícil obtener un crédito al trasladarse los centros de decisión de la cajas fuera de la región, y un 43,4 por ciento estima que no será más complicado conseguir esta financiación externa.