El traspaso forma parte de los acuerdos adoptados por las entidades, que unificarán así las condiciones laborales de sus empleados. Entre otras medidas algunos ya han suscrito el acuerdo de prejubilación, que se irá plasmando en cada caso a medida que vayan cumpliendo la edad marcada como referencia, que es de 54 años en Segovia y 55 en Ávila.

Esta decisión permitirá homologar las condiciones laborales de todos los empleados de las siete entidades que forman la nueva empresa financiera, el Banco Financiero y de Ahorros (BFA) creado por Caja Madrid, Bancaja, La Caja de Canarias, Caja de Ávila, Caixa Laietana, Caja Segovia y Caja Rioja.

La medida de prejubilaciones afectará al final del año a unas 70 personas en Segovia y a 126 en Ávila. La fórmula aprobada para este sistema de jubilaciones anticipadas, pactada por empresarios y sindicatos, permite a los trabajadores cobrar un 95 por ciento del sueldo fijo neto del último ejercicio. Este mecanismo permitirá a las cajas realizar un notable ahorro, que asumirá el Estado, pues durante los dos primeros años el empleado cobrará el paro, que la entidad completará hasta el porcentaje pactado. En el caso de Segovia, uno de los primeros en acogerse a él fue el director general, Manuel Escribano.

Por otro lado se mantiene el proceso de cierre de sucursales, que a finales de año será de 23 oficinas en toda la provincia y otra cantidad parecida en la provincia abulense. Según fuentes de Bankia, la integración está ejecutada al 47 por ciento, por lo que la entidad central espera que en su primer año de existencia lograr todas las sinergias planteadas para los dos próximos ejercicios. Hasta el momento, el plan de integración de las siete cajas que forman el BFA sigue ajustando su estructura y ha cerrado 284 oficinas ya. Esto ha supuesto que ha reducido su plantilla en algo más de 1.736 trabajadores. Al final del proceso contará con 4.500 sucursales.

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