Segovia siempre ha mirado hacia Madrid. La ubicación geográfica de la capital siempre ha sido causa del flujo de estudiantes y trabajadores que acuden a la capital española, cada día, para continuar sus estudios o para ejercer sus profesiones. Tras el estado de alarma y la ausencia de clases, unido al teletrabajo, la reducción de movimientos se ha reducido drásticamente pero, es ahora, en pleno segundo brote, cuando las universidades vuelven a abrir sus puertas y muchas empresas recuperan el trabajo presencial. Trenes, autobuses y coches particulares se ponen en marcha: el otoño ya está aquí.

En este escenario, la consejera de Salud, Verónica Casado, confirmó el jueves que se ha solicitado especial control a Renfe para potenciar las medidas de seguridad y reconoció que «preocupa» la movilidad entre las comunidades. Hoy, el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, aseguró que es una «prioridad» reforzar el control de las personas contagiadas de COVID-19 y que están en cuarentena en Madrid para conseguir que cumplan el aislamiento y evitar que viajen a otros lugares. Preguntado por si el «descontrol» del virus en Madrid es una amenaza para Castilla y León, en una entrevista que hoy publica la edición nacional de La Razón, apuntó que la pandemia no entiende de fronteras ni de comunidades. «Es una situación que nos afecta a todos, por lo que es el momento de estar todos unidos y mostrar la solidaridad entre territorios», añadió.

Durante la entrevista de La Razón que recoge la Agencia Ical, reiteró la necesidad de contar con un instrumento jurídico intermedio entre el estado de alarma y la situación actual. «Llevamos meses pidiendo que se modifique la legislación ordinaria para que podamos actuar con mayor rapidez y agilidad», expuso. También, abogó por regular en este instrumento jurídico la colaboración con las Fuerzas de Seguridad del Estado y de las policías locales, así como criterios homogéneos en toda España para tomar decisiones de confinamientos, de medidas restrictivas sobre aforos o actividades públicas y privadas.

Por último, Alfonso Fernández Mañueco sacó pecho de la gestión de la Junta contra la pandemia al afirmar que la Comunidad se anticipó en «muchas cosas» y ha tomado medidas «importantes». En este sentido, enumeró los más de 650 rastreadores existentes en Castilla y León y la petición de 250 más al Ejército, la intención de duplicar el número de PCR, las más de 6.000 contrataciones, de las que mitad son del ámbito sanitario, un millar en el sistema educativo y 700 en los servicios sociales.