Tras la reciente inauguración de la Puerta de Santiago el pasado 13 de agosto, el Ayuntamiento de Segovia ha organizado visitas guiadas para conocer “la belleza” de esta parte de la Muralla segoviana, a cuya puesta de largo asistió la semana pasada la ministra de Fomento, Ana Pastor y el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, así como el alcalde de la capital, Pedro Arahuetes.  Según señalaron hoy fuentes del consistorio segoviano, se trata de “dar a conocer este espacio, cuya rehabilitación acaba de finalizar, antes de que se convierta en museo de títeres”, que albergará la colección fabricada por Francisco Peralta.

A partir del 26 de agosto, todos los domingos, el Área de Turismo comenzará a celebrar estas visitas que empezarán a las 9:45 horas, y que tendrán una duración de una hora aproximadamente. El precio de la visita será de 2 euros excepto el primer domingo de cada mes que será gratis, y las entradas se podrán adquirir desde el lunes 20 de agosto en la Central de Reservas y en el Punto de Información La Muralla, o bien a través de la página web www.reservasdesegovia.com.

El Ayuntamiento de Segovia, señaló que con la puesta en valor de la Puerta de Santiago, se «ha logrado un triple objetivo», el de  recuperar un elemento patrimonial «de gran importancia que hasta el día de hoy no es suficientemente conocido»; conseguir que se comprenda el sentido de esta puerta como elemento defensivo y de control del acceso a la ciudad y, a la vez, adecuar su espacio para albergar en un futuro próximo la colección de títeres de Peralta donada al consistorio.

La rehabilitación de la Puerta de Santiago, con una inversión de 370.000 euros por parte del Ministerio de Fomento, a través del 1 por ciento cultural, y del Ayuntamiento de Segovia, supuso la recuperación del espacio del cuerpo de guardia y sus accesos desde la planta baja y la escalera que lo comunica con la planta primera. Además se recuperó todo el tránsito del adarve original en la planta baja y también se acondicionaron los accesos al adarve, desde la calle, y a la planta primera.

Durante los trabajos, los restauradores descubrían, superpuestas, dos pinturas murales de calidad. En una de ellas, probablemente del siglo XVI, se ve un fragmento del escudo de la ciudad con el Acueducto y un rostro. Sobre ella aparecía una pintura del arcángel San Miguel, posterior, posiblemente del siglo XVII, de trazo renacentista y con restos de policromía en la cabeza y las plumas que forman las alas.