Los dos candidatos al Rectorado de la Universidad de Valladolid (UVa) defendieron sus distintos programas ante un centenar de personas en el campus María Zambrano de Segovia. Mientras, Daniel Miguel abogó por elaborar «propuestas de consenso» y crear una Universidad de «puertas abiertas para aquellos que quieran aportar proyectos», Marcos Sacristán, que opta a la reelección, defendió su experiencia en los últimos cuatro años “para conseguir que sea más solidaria y sostenible”.

Durante el debate, que recoge Ical y organizado por el ‘Laboratorio de transparencia democrática de la Universidad de Valladolid’, ambos presentaron sus programas destinados al alumnado, al profesorado o a la mejora de los equipos de investigación, entre otros. Daniel Miguel, que fue muy crítico con la gestión realizada por Sacristán durante los últimos cuatro años, destacó que más de los dos tercios de los votantes no respaldaron al actual rector en la primera vuelta. Por su parte, el actual rector aseguró que los resultados fueron repartidos porque había cuatro candidatos.

Respecto a su gestión, Sacristán sostuvo que se habían cumplido los objetivos básicos, con una políticas de becas que ha llegado a todos los alumnos y con inversiones en infraestructuras, “como las que se van a realizar en Segovia y que nos va a permitir sacar en septiembre el proyecto del primer modulo de la segunda fase del campus”. Por su parte, Daniel Miguel recordó al actual rector que la UVa cuenta actualmente con 500 profesores menos y “lo que promete ahora es más de lo mismo”.

Además, el catedrático de Química Inorgánica aseguró que Sacristán tendrá un “periodo rectoral incompleto con un delfinato” y defendió una gestión “transparente y sin estas políticas erráticas”. Unas palabras a las que respondió el actual rector: “He dicho en más de una ocasión que en el momento en que llegue la edad de jubilación, que será a finales de agosto de 2017, convocaré elecciones”.

Otro de los asuntos que abordaron fue la política de profesorado. Miguel apuntó que la UVa necesita más personal en las áreas donde hay mucha docencia para que “la relación profesor-alumno no sea 80 ó 90 como ahora”, así como la incorporación de “gente joven”. En el otro lado, Sacristán insistió en que la exigencia de la tasa de reposición cambió las previsiones que existían en el capítulo de personal, aunque actualmente ya se comienzan a incorporar nuevos profesores y a rejuvenecer las plantillas.

Con respecto a los temas de personal, también analizaron la situación de los trabajadores de Administración y Servicios, planteando Sacristán una promoción horizontal para los mismos, mientras que Daniel Miguel subrayó la necesidad de crear una carta de servicios y un plan de consolidación de empleos.

 

Investigación

En la parte del debate destinada a la política científica e investigación, Daniel Miguel manifestó la necesidad de prestar más asistencia a los grupos pequeños que se dedican a esta labor. Por su parte, Sacristán destacó la creación del Campus de Excelencia o de la Escuela de Doctorado, y recordó que el apoyo a los pequeños grupos figura en su programa a través de la plataforma de conocimiento.

La escasa participación de los alumnos en la vida universitaria fue uno de los temas por el que ambos mostraron su preocupación. “Los estudiantes no tienen información suficiente, hay que crear asociaciones con intereses comunes y si establecemos este tejido universitario puede ocurrir que los alumnos se den cuentan que no dan lo mismo las elecciones a rector”, dijo Miguel, que reclamó la creación de una ventanilla única que tenga información sobre empleabilidad o un mayor número de plazas en las aulas de estudio.

 

Política de campus

La estrecha relación entre los cuatro campus de la UVa fue defendida por Marcos Sacristán, que apuntó que en su programa se contempla el fortalecimiento del profesorado, la provisión de plazas y la mejora de las infraestructuras. “Tan convencidos estamos de que es urgente la finalización del campus de Segovia, que ya hemos previsto una cantidad en los presupuestos que está disponible, en septiembre tendremos el proyecto y a finales de año podremos ejecutar un modulo que asumirá las deficiencias actuales”, añadió.

Unas obras que Daniel Miguel ve muy necesarias, así como el establecimiento de alianzas estratégicas con las instituciones de las ciudades donde se encuentran los diferentes campus o la consolidación de las plantillas en cada uno de ellos.

Ambos reconocieron la necesidad de potenciar la política de comunicación, con la creación incluso de un vicerrectorado, como propuso Miguel.

Por último, los candidatos que concurren a la segunda vuelta opinaron sobre la comunicación con el tejido empresarial y la búsqueda de financiación. El actual rector recordó que al tratarse de una universidad pública, la financiación “no puede provenir en primer lugar de las empresas, debe venir de las administraciones”, mientras que el catedrático de Química Inorgánica indicó que la UVa disponía de los intrumentos necesarios como para que los convenios con empresas fueran una “fuente de recursos” y propuso la regulación de asuntos como “la transferencia de profesores” o “los trabajos de consultoría”.

El debate fue moderado finalmente por el periodista Antonio García Encinas, ya que Agustín García Matilla, decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación y que también concurrió a estas elecciones al Rectorado, decidió dimitir tras la presentación de un escrito en la Junta Electoral por el tercer candidato, Felipe Cano.

El próximo jueves, 22 de mayo, la Universidad de Valladolid vivirá la segunda vuelta de las elecciones al Rectorado, en la que resultará elegido el candidato que obtenga la mayoría simple de votos.