El humor de Flipy y Alfredo Díaz, y la música y los ritmos brasileños protagonizaron la inauguración de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), que alcanza este año su 55ª edición y que rindió un homenaje al realizador francés Claude Chabrol y al escritor Miguel Delibes. La gala, que se celebró en el Teatro Calderón de la Barca, que estrenó para la ocasión iluminación nueva, marcó el inicio de ocho días de cine amadrinados por la actriz española Pilar López de Ayala.

La alfombra roja concitó a partir de las 19 horas a cientos de ciudadanos que no quisieron perder la oportunidad de saludar a personas del mundo de la escena como Adoor Gopalakrishnan, presidente del Jurado Internacional, Eduar Fernández, Eduardo Noriega, Emilio Gutiérrez Cava, Icíar Bollaín, Juan Diego, Karra Elejalde, Leticia Sola, Luis Tosar, Mabel Lozano, Manuela Vellés o María Botto. Sin embargo, los que acapararon más la atención del público fueron Inmanol Arias, Pilar López de Ayala y Antonio Banderas, cuya llegada desató la histeria. Saludó y se dejó fotografiar con un pañuelo símbolo de la lucha contra la pobreza.

En el acto, tampoco faltaron las consejeras de Cultura y Turismo y Agricultura y Ganadería, María José Salgueiro y Silvia Clemente, así como la secretaria de Estado de Cooperación, Soraya Rodríguez; el alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva; el vicepresidente de la Diputación Provincial, Alfonso Centeno, o el director del certamen, Javier Angulo.

Una hora más tarde, con los invitados acomodados en el patio de butacas del Calderón, arrancó la ceremonia de inauguración de la Seminci con música brasileña, que contó con los humoristas Flipy y Alfredo Díaz como presentadores. Un divertido diálogo amenizó la gala que se prolongó hasta las 22 horas. No faltaron las alusiones al país carioca, al trabajo de los funcionarios, al Gobierno de España, a la crisis económica, a la fiesta taurina y al precio del trigo. Además, se proyectaron cinco vídeos para repasar los 55 años del festival, las películas que se proyectarán, la vida de Chabrol y Delibes, así como la carrera de Antonio Banderas, distinguido con la Espiga de Honor.

Tras repasar a los patrocinadores del festival mediante el ‘rosco’ del programa Pasapalabra, la madrina del certamen Pilar López de Ayala leyó la carta del director de la Seminci. La actriz, que recibió el aplauso del público, recordó la misiva de Javier Angulo en la que destacaba la “apuesta” por el “cine de autor con mayúsculas”, con películas que “impactan”, “revuelven”, “sobrecogen” y nunca dejan “indiferentes”. Además, señaló que los 150 trabajos que se verán, seleccionados entre un millar, no tratan sólo de “entretener” sino de “innovar”. “Viva el buen cine”, concluyó. A continuación, se presentó al jurado de esta edición, momento en que Adoor Gopalakrishnan dirigió unas palabras.

Sin embargo, los instantes más emotivos fueron cuando se recordó a Chabrol, Delibes y Manuel Alexandre. El actor Juan Diego aprovechó para invitar al público a la mesa redonda sobre el escritor de ‘Cinco horas con Mario’ y Emilio Gutiérrez Caba y Eduardo Noriega desgranaron la programación del certamen. Diego regresó al escenario del Calderón junto a Imanol Arias para entregar la Espiga de Honor a Antonio Banderas, aunque antes se intercambiaron unos besos con los conductores de la gala Flipy y Alfredo Díaz.

“Soy un amigo que admira a otro amigo”, dijo Imanol Arias, mientras Juan Diego recordó los inicios de Banderas y del actor leonés. Las luces y la música recibieron a Antonio Domínguez, el actor español más internacional.

 

Espiga de Honor

El malagueño, que regresó al Calderón 21 años después vestido de negro, improvisó sus palabras y señaló que estos premios estimulan la carrera de los actores. En su discurso no faltaron las anécdotas ya que recordó que en 1989, un conato de incendio dejó medio vacío el teatro cuando estaba en escena Carlos Lemos. “Valladolid abría y cerraba un apartado de mi vida”, pensó en voz alta y explicó que su anterior visita se produjo justo antes de su ida a Estados Unidos y ahora vuelve cuando está rodando de nuevo en España.

Banderas dedicó el premio a Manuel Alexandre por ser un “hombre bueno” en un mundo “confuso”, “violento” y “muy difícil” y a la gente joven para que “nunca dejen de soñar” y sean “persistentes”. “Valladolid, os llevo en el corazón”, concluyó arrancando los aplausos del público.

 

Bollaín, de nuevo en Valladolid

La directora de ‘También la lluvia’, Icíar Bollaín, invitó desde el escenario al público de Valladolid a disfrutar de su película, que calificó de “bonita”, asumiendo que interactúa con los trabajos, expresando su satisfacción o disgusto con el film que podrá verse por primera vez en España en la Seminci, a donde regresó ella 15 años después de ser galardonada. Finalmente, Flipy y Alfredo Díaz, que durante la gala se cambiaron hasta dos veces de vestuario, pusieron el broche final a un evento, que en la calle fue el escenario de la protestas de decenas de ciudadanos contra las palabras del alcalde de Valladolid sobre la nueva ministra de Sanidad, Igualdad y Política Social, Leire Pajín.