La Junta de Castilla y León planteó hoy la posible ampliación del horario de los hospitales de la Comunidad como una medida para reducir el tiempo de espera y aumentar los ingresos del sistema así como buscar fórmulas flexibles para ejercer especialidades que no tienen cobertura y destinar esos ingresos a la investigación.

Esta fue una de las reflexiones que lanzó el consejero de la Presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez, en el II foro de trabajo del Grupo de Expertos sobre el futuro de los Servicios Públicos de Castilla y León donde remarcó que las reformas no deben “tocar lo importante” que, en su opinión, son los principios, valores y objetivos y centrarse en los instrumentos y medios para conseguir la eficiencia y la sostenibilidad de éstos.

De Santiago-Juárez, en la inauguración de esta segunda jornada, a la que también asiste el consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, afirmó que “se hablará” de medidas presupuestarias, laborales e instrumentos de gestión para garantizar el futuro de los servicios esenciales, aunque en si intervención se centro en el sistema sanitario.

Entre esas reflexiones, habló de que el horario de los hospitales es “corto” y planteó el debate de su ampliación para reducir tiempos de espera y ganar en eficacia. También consideró “vital” potenciar los servicios de cuidados en una población envejecida como la de Castilla y León, aunque se preguntó si es “lógico” que el pico de una gripe bloquee urgencias y camas hospitalarias, por lo que incidió en las campañas para “mejorar la educación sanitaria y desincentivar el consumo innecesario”.

Precisamente, en declaraciones a los periodistas tras su intervención en el foro, De Santiago-Juárez precisó que hizo unas reflexiones como médico y como persona que ha tenido experiencia en la gestión del sistema pero añadió que es la “autoridad sanitaria”, el consejero de Sanidad, quien debe tomar las medidas, en referencia entre otras a la posible ampliación del horario de los hospitales.

El usuario es también un actor del sistema, junto a los profesionales y gestores, y todos ellos forman parte del problema y de la solución, reflexionó De Santiago-Juárez, convencido de que si esa cultura “cala” se mejorará el modelo, sobre el que criticó al Gobierno central, que ha gobernado en cada momento, que se haya olvidado de la cohesión una vez que se realizó la transferencia de la sanidad a las comunidades autónomas.

Unos presupuestos realistas que cubran el servicio todo el año y no agoten sus créditos en octubre, la ampliación de la participación de los profesionales, la adecuación de la función pública hospitalaria a las circunstancias actuales, el papel del médico en el control del gasto fueron otras ideas que consideró que se van a analizar en este segundo foro.

 

Servicios adaptados al territorio

En el plano de simplificar estructuras de gestión, el consejero planteó “repensar” la creación de los consejos de administración, donde estarían profesionales. Colegios, asociaciones o ayuntamientos, como órgano en el que den “cuentas” los gerentes y recordó que cuando “se copió” el modelo inglés se acordó la creación de las figuras de los gerentes pero no de los consejos de administración.

Volvió el consejero a expresar la critica hacia la reforma local que ha presentado el Gobierno por entender que “se elimina la política de proximidad” y subrayó que si se cree en el “municipalismo de verdad y no de boquilla se deben potenciar” esas funciones de cercanía que ejercen los ayuntamientos, donde incluyó el mantenimiento de centros educativos y consultorios que con esa ley pasarán a las autonomías.

Así, pidió a los expertos que participan en este foro de reflexión que tengan en cuenta la “complicada” estructura de Castilla y León, con una población dispersa y envejecida, cuando se buscan soluciones de futuro para mantener los servicios públicos. “Si se elimina la política de proximidad, la reforma fracasa”, estimó. En ese apartado, consideró que las redes locales rurales integradas de atención primaria deben estar vinculadas a las unidades básicas de ordenación de los servicios (UBOS), sobre las que la Junta asienta su modelo de ordenación para prestar los servicios en el territorio.

Las reformas, concluyó el consejero, no deben “tocar lo importante”, como los principios, valores y objetivos y si reflexionar en los instrumentos y medios de gestión para conseguir la eficiencia y el futuro de los servicios básicos, como la educación o la sanidad.