La Diputación de Segovia ha cerrado el ejercicio 2025 con una foto económica que le da margen para actuar: más ahorro, menos deuda y una capacidad de inversión reforzada para los próximos años.
A través de un comunicado, la Institución informa de que el dato más visible es un remanente de tesorería de 21,7 millones de euros, una cifra que refleja su capacidad de generar recursos propios y, al mismo tiempo, contener el gasto. A ello se suma un superávit de 10 millones. Así, la deuda continúa su descenso y se sitúa ya en el 5,77% de los recursos ordinarios, muy lejos de los niveles de hace apenas tres años, cuando superaba el 38%.
En paralelo, también mejora su capacidad de ahorro. El ahorro neto alcanza el 36,72%, lo que supone que una parte importante de sus recursos queda disponible para nuevas inversiones o para reforzar servicios sin necesidad de recurrir a financiación externa.
Una ejecución alta que supera el presupuesto inicial
En cuanto a la gestión del presupuesto, la Diputación ha ejecutado la mayor parte de lo previsto, con un gasto comprometido superior a los 104 millones de euros, la ejecución se sitúa en el 87,73%. Sin embargo, si se compara el gasto real (91,5 millones) con el presupuesto inicial (90,9 millones), la ejecución supera el 100%, lo que evidencia una ampliación de la actividad a lo largo del ejercicio, apoyada en la llegada de fondos adicionales.
Más capacidad para actuar en los pueblos
Esta evolución económica no se queda en los balances. Según ha defendido el presidente, Miguel Ángel de Vicente, este escenario permite trasladar más recursos al territorio, con una mayor inversión en servicios públicos y actuaciones en los municipios.
El objetivo, además, es mantener esta línea: seguir reduciendo la deuda —con la previsión de situarla por debajo del 4% en 2026— sin renunciar a incrementar la presencia de la Diputación en los pueblos.













