Varios ciudadanos de Castilla y León con distintas responsabilidad y que representan acontecimientos o situaciones que han marcado el año que está a punto de terminar reflexionan sobre el valor que tiene en estos momentos la Constitución española, una norma que cuenta con el apoyo generalizado pero que creen que debería ser reformada en varios aspectos, en especial en lo que se refiere al Senado, la Ley Electoral y una mayor participación de la sociedad en la vida política.

1- ¿Qué valor considera que tiene la Constitución Española en el momento actual?

2-¿Cree que hay algún aspecto de la Constitución que debería retocarse?

 

Delia Muñoz, vecina de Olombrada (Segovia) de 48 años que se acogerá a la Ley de Titularidad Compartida a partir de enero del próximo año.

1- La CE está bien y se hizo en un momento donde queríamos cambiar y salir de la dictadura, recogiendo los principios y libertades de los ciudadanos, estableciendo la justicia y libertad.

2- Se tiene que mantener, pero hay que modificar algo que vaya con los tiempos actuales. Querría un estado laico, no acofensional, disolver el Senado y acabar con los títulos nobiliarios. Además, habría que hacer un cambio y que los temas que nos afectan que los sometan a referémdums y, sin son caros, que nos lo hagan por consultas electrónicas porque nos tienen registrados y estamos fichados. Nada de hacer la ley por decreto y que no nos pregunten a los ciudadanos.

 

Jesús Antonio Gómez Ochoa de Alda, investigador de ingeniería genética de la IE Universidad de Segovia.

1- La Constitución mantiene un valor permanente pero durante los momentos de crisis tiene una especial relevancia ya que garantiza la convivencia, los derechos y las libertades en un momento en el que se vuelven frágiles.

2- Echo de menos que la Constitución no contemple dentro de sus principios rectores la promoción de políticas a largo plazo que garanticen la educación, el medio ambiente adecuado y el acceso a la vivienda a las generaciones venideras. Hay numerosas políticas económicas, sociales, científicas y ambientales que son sostenibles a corto plazo, pero no a largo plazo.

 

Álvaro Díez Vivar. A sus 23 años, está al frente del Ayuntamiento de Villaverde Mogina (Burgos) y es el segundo alcalde más joven de Castilla y León.

1- La Constitución está bien porque es bueno que todos tengamos las mismas leyes, aunque la igualdad de derechos que deberíamos tener todos no se está cumpliendo, sí otras leyes.

2-Yo cambiaría el Senado porque ahora mismo no cumple las funciones para las que fue creada, debería ser una Cámara en la que de verdad estuvieran representadas las comunidades autónomas.

 

Luis Felipe Valladares, profesor titular de Zoología del departamento de Biodiversidad y Gestión Ambiental de la Universidad de León, ganador del premio al mejor artículo científico publicado el año pasado en la revista americana ‘The Coleopterist Bulletin’.

1- La libertad y la posibilidad de participación, que considero que es lo más importante y que, además, es algo que es necesario proteger.

2- Introduciría una modificación de la Ley Electoral, que creo que es necesaria para que el Parlamento sea más representativo. Este es, además, un tema que está de actualidad ahora y es importante. También me gustaría que se delimitaran un poco más las competencias de las comunidades autónomas y que se fijen unos techos autonómicos para evitar que cada una pueda hacer lo que quiera.

 

Sabina Asenjo, lanzadora berciana y mejor atleta de Castilla y León en 2011.

1- El título Primero, el que se refiere a los derechos y deberes fundamentales, es el más importante y el de mayor relevancia. Ha sido un gran logro que, tras una guerra civil y una dictadura, España haya conseguido construir un estado constitucional en tan poco tiempo.

2- La Constitución española es muy buena aunque con el paso de los años tendremos que pensar en actualizarlo, sobre todo lo de las autonomías habría que reformarlo un poco ya que si en teoría todas las comunidades con iguales no puede haber un trato de favor hacia algunas, como es el caso de Cataluña y País Vasco, que son más fuertes y se ve hasta en los datos del paro. Castilla y León está en ese sentido por debajo de autonomías vecinas como Galicia o Asturias.

 

Rubén Abella, escritor vallisoletano.

1- Gracias a la Constitución hoy somos lo que somos, un Estado social y democrático de Derecho basado en valores tan esenciales como la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. A pesar de sus posibles imperfecciones, hoy disfrutamos, entre otras muchas cosas, de las bondades de la división de poderes y la soberanía popular. No hay más que echar un vistazo al exterior, a lo que está ocurriendo en otras partes del mundo, para darnos cuenta de lo afortunados que somos.

2- Soy un ciudadano de a pie, no un experto en Derecho Constitucional, por lo que no me siento capacitado para proponer reformas concretas. En cualquier caso, creo que la Constitución no está escrita en piedra y que, independientemente de los cambios a los que se pueda ver sometida en el futuro, debería estar blindada contra los vaivenes partidistas y contra cualquier iniciativa cuyo fin último no sea el interés y el bienestar de todos.

 

Arturo Dueñas, cineasta vallisoletano.

1- Destacaría los principios contenidos en el título primero, ‘De los derechos y deberes fundamentales’, en concreto, el artículo 20, dedicado a la libertad de expresión, donde se reconocen y protegen los derechos, entre otros, a la producción y creación literaria, artística, científica y técnica. Un país que no ampare la libertad de sus creadores es un país sin futuro. Y llamaría la atención de nuestros gobernantes sobre el Art. 44, precisamente ahora que los recortes están afectando a la parte más débil: “Los poderes públicos promoverán y tutelarán el acceso a la cultura, a la que todos tienen derecho”.

2- Me gustaría hacer hincapié en algo que se nos olvida fácilmente: uno de los fundamentos del orden político y de la paz social es el respeto a los derechos de los demás (artículo 10). Creo que si hiciéramos el sencillo ejercicio de ponernos momentáneamente en el lugar del otro mejoraría mucho nuestra convivencia. Además, eliminaría por incumplimiento el artículo 69, donde se establece que el Senado es la Cámara de representación territorial y cambiaría sin demora el sonrojante artículo 57, que, contradiciendo los deberes y derechos fundamentales que rigen la propia Constitución, consagra la discriminación sexual en la sucesión a la Corona.

 

María Velázquez, gestora cultural y una de las primeras vallisoletanas en sumarse al movimiento 15M.

1- La Constitución es suficientemente amplia como para dar cabida a muchas de las reivindicaciones del 15M, salvo en lo relativo a la circunscripción electoral provincial que afecta severamente al reparto de escaños y que creemos debe modificarse. Gran parte de la sociedad está demandando este cambio y siempre se nos ha hecho creer que reformar la Constitución era poco menos que imposible. La reciente reforma del artículo 135 que fija un techo máximo de gasto y prioriza el pago de los créditos a los bancos por encima de todo demuestra que sí se puede reformar, solo es cuestión de quien lo pida.

2- El problema no es tanto cambiar el documento, como que se cumplan sus postulados y que haya suficiente salud democrática para que, cuando sea necesario, se pueda reformar adaptándola a la realidad social. Por ejemplo, se nos ha hecho creer que la democracia solo se ejerce votando una vez cada cuatro años cuando el texto reconoce el derecho a participar directamente. Respecto al derecho a la vivienda, no solo no se han establecido las condiciones necesarias para garantizarlo, sino que se ha permitido una total especulación sobre el suelo que ha convertido este derecho en un auténtico artículo de lujo. Además, la Constitución encomienda a los poderes públicos importantes responsabilidades en materias tan esenciales como la Seguridad Social, la sanidad o la educación, y hay una progresiva privatización y grave debilitamiento de estos pilares básicos del Estado del Bienestar.