La Asociación Provincial de Industrias de la Construcción de Segovia (APIC) ha lamentado la respuesta recibida por el presidente de la Diputación y del PP provincial, Francisco Vázquez, a un escrito en el que los constructores solicitaban información sobre las empresas que se presentaron a la licitación del Palacio de Congresos de ‘La Faisanera’.

“Muy señor mío: Acuso recibo de su impertinente escrito y le remito a los administradores de la Sociedad”.

Con esta nefasta contestación, Francisco Vázquez pone de manifiesto el talante de quién debería trabajar al servicio de la ciudadanía y las empresas segovianas, así como el oscurantismo que ha caracterizado todo el proceso de construcción del Palacio de Congresos.

Tras enterarse a través de los medios de comunicación de la adjudicación de las obras del Palacio de Congresos a la UTE Ortiz-Segesa por un importe de 3,8 millones de euros, la APIC solicitó al presidente de la Diputación, el nombre de todas las empresas presentadas, el importe por el que licitaron, además de el presupuesto de licitación y el del IVA.

En opinión de los constructores segovianos, se trata de una mera solicitud de datos realizada de forma cordial y sin ánimo de ofender que ha sido despreciada una vez más por un representante político. Para la APIC esta información es de especial interés debido a la dura situación que el gremio está atravesando aunque parece que el apoyo institucional por parte de algunos políticos es nulo.

La APIC considera alarmante que el presidente de la Diputación utilice la institución provincial como su cortijo privado y conteste de esas maneras al presidente de la APIC al solicitar información pública con todo el derecho, cuando el propio Vázquez es un representante público que ni siquiera es elegido por sufragio.

Por último, APIC lamenta que se sigan dando estas situaciones en un país que exporta la marca de corrupción política a todo el mundo y en el que los representantes deberían mirar por sus ciudadanos que son quienes sufren en mayor medida las consecuencias de una crisis que no hemos creado.