La alianza entre Caja de Burgos, Caja de Ávila y Caja Segovia y su integración en el grupo Banca Cívica, junto con Caja Navarra y Caja Canarias, se perfila como la opción de futuro para la reordenación del sistema financiero regional que impulsa la Junta y el Partido Socialista de Castilla y León, PSCyL-PSOE, con el respaldo del Banco de España, según informaron a la agencia Ical fuentes políticas.

El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera mantuvo una serie de reuniones con responsables del Banco de España, primero; con el secretario autonómico del PSOE, Óscar López, y con el presidente de Caja de Burgos, José María Arribas, para abordar una reestructuración del sistema financiero en la que se expuso este proyecto que, según las fuentes consultadas, incluiría una renegociación del acuerdo de integración y la firma de un nuevo pacto en el que quedase recogido el mayor peso que aportarían las tres cajas de Castilla y León al grupo Banca Cívica.

En la reunión se habría comentado que “no hay otra opción” que el planteamiento de una alianza regional que pueda lograr “un peso importante” en este Sistema de Protección Integrado y sostienen que tras el debate abierto en las últimas semanas sobre la ordenación del sistema financiero de Castilla y León y la premura con que el Banco de España quiere llevar estos procesos “es la última oportunidad” que tienen las cajas que intervienen en la operación para cumplir con la ‘hoja de ruta’ establecida tanto por el Supervisor como por el Gobierno regional.

El modelo en el que trabajan PP y PSOE conllevaría una nueva negociación con las otras dos entidades del Grupo Banca Cívica para la firma de un nuevo contrato de integración en el que queden “resguardados” los intereses de la Comunidad y definido el peso de la alianza de las tres cajas, si bien no se pondría en cuestión el liderazgo de Caja Navarra ya que, en estos momentos, es la entidad más saneada de todas las que finalmente conformarían el grupo y la de mayor patrimonio neto. Asimismo, esta operación puede interesar al Banco de España y al propio grupo Banca Cívica que recuperaría parte del peso que habría perdido, tras la decisión de la balear Sa Nostra de abandonar el proyecto.

Las fuentes consultadas coinciden en confirmar la premura con que todos los actores pretenden resolver la cuestión y en destacar que Castilla y León sería la primera Comunidad en resolver su reordenación del sistema financiero. En este sentido, hicieron votos por que todos los actores concernidos –Junta de Castilla y León, PSCyL y las tres cajas- se empleen a fondo para que salga adelante una opción “que la Comunidad puede entender como beneficiosa porque si acuden todas y no se dispersan tendrán mucha capacidad de influencia en un grupo que tiene mucho sentido y mucho futuro, algo que no ocurría si sólo fuera a esa integración Caja de Burgos”.

Las otras opciones

De este modo, quedarían descartadas opciones como la fusión con Caja Madrid, que podrían haber barajado algunos representantes de Caja de Ávila y Caja Segovia, ya que se entiende que cualquier operación en este sentido diluiría las entidades en una macro-caja que, según las fuentes consultadas, busca alianzas con cajas de mayor tamaño.

Esta previsto que el presidente de la Junta y el líder del PSCyL se reúnan mañana con los presidentes de Caja de Burgos, José María Arribas; Caja de Ávila, Agustín González, y Caja Segovia, Atilano Soto para perfilar este modelo.