El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, destacó que el presupuesto de la Comunidad de 2011 podría sufrir una disminución cercana al diez por ciento, lo que equivaldría a 1.000 millones de euros menos, según la Agencia ICal. Herrera remarca que las administraciones están abocadas a un “horizonte de restricción presupuestaria sin precedentes”.

El presidente regional compromete que Castilla y León estará en el «esfuerzo» y «compromiso», con los sacrificios «posibles y justos», dentro del conjunto nacional, para responder al «momento de emergencia» que atraviesa España. Herrera abrió su intervención saludando la presencia de autoridades y representaciones políticas, sociales e institucionales y destacó que el debate de hoy abre camino a la recta final de la legislatura en un momento marcado por “muy serias dificultades e incertidumbres” en un contexto de crisis que algunos “quisieron negar primero y minimizar”.

Herrera explicó que las decisiones presupuestarias se regirán por siete prioridades básicas, y abogó por las infraestructuras productivas y exigió al Gobierno que aclare qué grado de afectación va a tener la Comunidad, en sus recortes. Al respecto, indicó que “Castilla y León no plantea ninguna demanda insaciable de mejora de sus infraestructuras, reclama las que necesita, que son además las que tan reiteradamente se le han comprometido”. Agregó que la Junta se compromete a mantener todas las inversiones ya licitadas, incluidas las de carácter plurianual, descartando cualquier paralización de las mismas.

Juan Vicente Herrera también remarcó que el mundo local constituirá otra de sus prioridades, y anunció un pacto con las corporaciones locales, para la puesta en marcha de una Plan Extraordinario de Apoyo 2010-2011, para municipios de menos de 20.000 habitantes y diputaciones. Estaría dotado con 90 millones de euros, 50 para este año, destinados a gasto corriente y a la creación de empleo local.

El presidente autonómico también aclaró que el gasto se basará en el apoyo al empleo y la competitividad y la innovación empresarial, manteniendo el compromiso del tres por ciento de las cuentas para I+D+i. Asimismo, Herrera reafirmó su apuesta por los grades servicios públicos y sostuvo que la sanidad pública crecerá en los presupuestos y representará el 35 por ciento del gasto total. En este sentido, indicó que se aprobará el II Plan de Infraestructuras Sanitarias, y se mantendrán todas las obras en ejecución.

Herrera también garantizó un aumento del presupuesto educativo en primaria, secundaria y FP, y aseveró que otro objetivo preferente será mantener la atención a las personas dependientes. El presidente destacó también el desarrollo de la Renta Garantizada de Ciudadanía. Otras prioridades serán la agricultura y la ganadería.

 

Para empezar, 80M€ menos en los próximos seis meses

El presidente de la Junta anunció en las Cortes el desarrollo de forma inmediata de nuevas medidas para la contención del gasto en la Administración de la Comunidad, que “deben suponer un ahorro adicional de, al menos, 80 millones de euros en los próximos seis meses”.

Entre estas medidas resaltó la congelación del empleo público hasta 2013, excepto en Sacyl, servicios sociales y educación; la limitación a supuestos excepcionales de la contratación de personal interino y laboral; la unificación de la contratación de los servicios de telecomunicaciones; la implantación de un sistema de compra centralizado para el suministro de energía; reducción de un diez por ciento de las transferencias a los entes públicos; rebaja de un 20 por ciento de las aportaciones para financiar gastos de funcionamiento de las fundaciones y empresas públicas; reestructuración y reducción del número de entidades instrumentales; restricción en vehículos oficiales; reducción drástica de estudios y gastos de atención protocolaria, y campañas y actos institucionales.

 

La Junta no subirá los impuestos y mantendrá los beneficios fiscales

El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, defendió que en un momento económico como el actual, las subidas de impuestos “no son el camino”, porque impactan negativamente en la demanda, el consumo y la inversión. Así, indicó que Castilla y León “no va a seguir por esa senda” emprendida por el Gobierno de la Nación, “en clara contradicción con decisiones anteriores en materia de renta y patrimonio”.

Herrera aseguró que mantendrán el marco de beneficios fiscales y alguno de ellos se ajustará además a lo previsto a la Agenda para la Población. Asimismo, trasladó la necesidad de avanzar en la lucha contra el fraude, que “pueden suponer un incremento del 5% de los recursos obtenidos por esta vía respecto a la media de los últimos años”.

 

El PSOE califica el discurso de Herrera de “pobre, decepcionante y sin ninguna propuesta de futuro”

El viceportavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Francisco Ramos, calificó el discurso del presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, durante el debate sobre el estado de la región de “pobre, decepcionante y sin ninguna propuesta de futuro”. No obstante, avanzó que el PSOE acepta la propuesta de diálogo planteada por Herrera pero será sobre la base de “la honestidad y la veracidad de los compromisos adquiridos”.

El viceportavoz socialista subrayó que el discurso del jefe del Ejecutivo autonómico es “el mismo de siempre” y lo tildó de “decepcionante”, donde, a su juicio, ha presentado una situación nacional pintada de negro para que Castilla y León quede reflejada en gris. Una intervención, añadió, “sin ilusión y sin expectativas de futuro”.

Además, aseguró que con el recorte presupuestario para 2011, que Herrera cifró en 1.000 millones de euros, “no se compadece con esa presunción de haber hecho bien los deberes”. Respecto las medidas de austeridad, planteadas por el presidente, las calificó de “inconcretas, insuficientes, irrelevantes y decepecionantes” en un momento en el que otras comunidades autónomas están planteando recortes en su estructura administrativa.

En defnitiva, insistió, “un discurso con falta de coraje y donde no salen las cuentas” y donde no se ha planteado cómo se van a mantener las infraestructuras comprometidas por la Junta si se recortan 1.000 millones de euros del presupuesto.