Padres y madres del alumnado de la Escuela Infantil Nuestra Señora de la Fuencisla, gestionada por la Junta de Castilla y León, han registrado una solicitud formal ante la Dirección Provincial de Educación de Segovia para que se revisen las «deficiencias» del centro y se adopten medidas «que garanticen la seguridad y el bienestar del alumnado», de entre 0 y 3 años.
Las familias denuncian problemas de climatización en el edificio
La principal preocupación manifestada por las familias tiene que ver con las altas temperaturas registradas en el interior del edificio durante el pasado curso. Según explican, algunas aulas (incluidas las destinadas a menores de uno y dos años) llegaron a superar los 30 grados, una situación que fue trasladada formalmente a la Dirección Provincial sin que, hasta el momento, se haya aplicado una solución estructural.
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Las familias recuerdan que la jornada escolar incluye actividades esenciales como la alimentación y el descanso, que deben desarrollarse en el interior del centro, por lo que consideran imprescindible «garantizar unas condiciones térmicas adecuadas», especialmente tratándose de menores de tan corta edad.
Deficiencias en uno de los accesos a la Escuela Infantil Nuestra Señora de la Fuencisla
Junto a la climatización, el escrito presentado recoge deficiencias en uno de los accesos habituales al edificio. En días de lluvia o nieve, la superficie se vuelve resbaladiza, lo que ya habría provocado varias caídas. A juicio de las familias, «el acceso a un centro que escolariza a menores tan pequeños debe ofrecer seguridad en cualquier circunstancia meteorológica».
Delimitación del patio y revisión del estado de elementos de juego, también entre las peticiones
La solicitud también pone el foco en el patio exterior, una amplia zona ajardinada con desniveles y arbolado que, según señalan, no cuenta con una delimitación claramente diferenciada del espacio destinado al uso infantil. En una etapa educativa en la que muchos alumnos apenas superan el año de edad, consideran que «la organización física del entorno resulta determinante para prevenir riesgos y facilitar la supervisión».
Asimismo, piden revisar el estado de algunos elementos de juego antiguos, varios de ellos de hormigón, para comprobar su conservación y su adecuación a los estándares de seguridad actuales.
Las familias subrayan que su iniciativa no pretende generar confrontación, sino asegurar que «el centro reúna plenamente las condiciones de seguridad y habitabilidad que corresponden a una escuela infantil de 0 a 3 años». Confían en que, tras el registro formal de la solicitud, la administración educativa adopte las medidas necesarias e informe de las actuaciones previstas.








