El cocinero segoviano Tomás Urrialde Garzón murió este jueves, 1 de abril, a los 79 años de edad, en Segovia, donde fue uno de los cocineros más populares y reconocidos, y donde impulsó la creación de una marcha propia para los judiones de La Granja. Nacido en el País Vasco, pronto se trasladó a Segovia, donde obtuvo el título de Hijo Predilecto en el año 2007, de manos del Ayuntamiento de Segovia, y la Medalla de Plata al Mérito en el Trabajo del Ministerio de Trabajo. Es autor de varios libros de cocina, como el titulado ‘La sabrosa cocina de las setas’, con más de cien recetas.

A Urrialde se le atribuye el origen de la tradición segoviana de romper el plato tras cortar el cochinillo asado, y ser el introductor de los judiones en la carta típica de la cocina de Segovia. Trabajó durante varios años en los principales establecimientos de hostelería segovianos, en muchos de los cuales mantienen salones o cocinas con su nombre. Entre otros sitios mostró su buen hacer en los fogones en el Mesón Cándido, donde estuvo cerca de 40 años, en el hotel Los Arcos, y en Venta Magullo.

También, fue uno de los mayores expertos en micología y destacó por colaborar en numerosas campañas de promoción y sumarse a las iniciativas que tuvieran como objetivo algún fin solidario. Igualmente, ha respaldado ferias gastronómicas como la del chorizo de Cantimpalos, la fiesta de San Frutos, y la elaboración de comidas para reuniones festivas. Urrialde fue el cuarto segoviano que recibió Medalla al Mérito en el Trabajo, junto a Dionisio Duque, Juan Antonio de Frutos y Mariano Muñoz.