¿En qué se parece el colágeno al Acueducto de Segovia? Con esta analogía tan creativa Boticaria García explica en sus redes sociales cómo la alimentación puede mejorar el envejecimiento del colágeno para mantenerlo tan «digno» como el emblemático monumento a pesar del paso de los años.

Con más de 905 mil seguidores en Instagram, la Doctora en Farmacia, nutricionista y divulgadora Boticaria García (@boticariagarcia) ha hecho una visita a la capital segoviana para dar respuesta a una pregunta nunca antes planteada: «En qué se parece el colágeno al Acueducto?».

Al igual que ocurre con el Acueducto, la piel, los tendones, los ligamentos, las encías, etc. están hechos con múltiples piezas: «los ladrillos del colágeno». Con el paso de los años, estos «ladrillos» «se agrietan, se vuelven frágiles…»; como una estructura que se va deteriorando.

A apenas 30 kilómetros del Acueducto de Segovia, una cascada de 20 metros

Si bien es cierto que el Acueducto de Segovia ha sufrido deterioros tras su construcción en el siglo II d.C., sus sillares de piedra, unidos sin argamasa, han aguantado inmóviles a lo largo de la Historia hasta la actualidad. Así, del mismo modo que el Acueducto puede aguantar 2.000 años en pie y sin perder su belleza «si está hecho de material bueno», el colágeno «también puede envejecer de manera digna». La clave para conseguir «piezas decentes» está en la alimentación.

El pescado azul, los frutos rojos, los cítricos, el kiwi o el caldo de huesos son algunos de los alimentos que Boticaria García recomienda para que el colágeno mantenga estructuras tan resistentes y duraderas en nuestro cuerpo como el Acueducto.

La lección es breve y clara: «Si alimentas tu colágeno, y esto no es cuento ni parodia, puede envejecer digno como el Acueducto de Segovia».